EL PREMIO NOBEL
DE MEDICINA 2025
Y una pregunta inquietante
Dr. Jorge Galíndez*
En Estocolmo
eran las 12:30 de un frío mediodía.
El prominente
funcionario que intentaba comunicarse con Mary Brunkow para darle la noticia,
que en minutos recorrería el mundo, se sintió decepcionado al notar que a pesar
de su insistencia ni siquiera lo atendía!
En ese momento
eran las 4:30 AM de una fría noche en
Seattle.
Ella, que
dormía plácidamente escuchó que su celular sonaba lejanamente. Lo tomó atientas, abrió pesadamente los ojos, vio un
número con un prefijo de país desconocido, lo apagó de inmediato mientras maldecía los spams y volvió a dormirse.
Horas después, en una entrevista con
Adam Smith del Comité de Organización del Premio Nobel la nueva ganadora del impresionante galardón contó entre risas y vergüenza
esta anécdota de cómo la noticia la había tomado por sorpresa y de su
incredulidad inicial.
La Dra. Brunkow de 64 años, Bióloga Molecular
e Inmunóloga graduada en la Universidad de Princeton es una de las pocas
mujeres que han accedido a este galardón en los últimos años y lo está
compartiendo con su colega Frederick J. Ramsdell y el científico Japonés Shimon Sakaguchi que allá por los 80 había descrito la importancia
de un grupo de linfocitos T que no atacaban células sanas, sino que las
protegían a las que llamó células T
reguladoras (Treg) esenciales para evitar que el sistema inmune ataque
células propias.
Por su parte, Brunkow y Ramsdell identificaron en el cromosoma X (Xp11.23) de los –scurfies- (una rara cepa de ratones), una
mutación en el gen Forkhead
Box P3 (FoxP3).
Este gen codifica en el ADN a una proteína cuya
función específica es modular la función de los linfocitos Treg.
Como resultado de este defecto molecular, observaron
un freno en su producción y, como
consecuencia de ello, el desarrollo de
autoinmunidad.
Como es notorio, ambos descubrimientos, que se complementan, fueron
fundamentales para explicar el complejo mecanismo y el porqué mediante lo que
hoy llamamos, "Tolerancia Inmune Periférica", el organismo en condiciones
normales evita atacar tejidos propios y sólo se enfoca en amenazas externas.
Este hallazgo no solo desentrañó un misterio biológico, sino que también confirmó
un vínculo directo y fundamental entre la genética y las condiciones
autoinmunes humanas.
Lo que puede
ser algo confuso de entender para nosotros los clínicos y nos inclinemos a
percibirlo en una primera mirada, como un descubrimiento muy lejano a nuestro expertise y asociado a las Ciencias Básicas debo
enfatizar que no es así ya que a partir de éstos hallazgos se han impulsando
el desarrollo de revolucionarios tratamientos médicos que están siendo evaluados
en distintas fases de ensayos clínicos y cuyos resultados potencialmente
mejoraran la calidad de vida de millones de personas con enfermedades
autoinmunes y neoplasias.
Entre docenas de ensayos vayan éstos, solo como ejemplos:
-El estudio NCT00352765: Transfer of Autologous Regulatory T Cells in Autoimmune Diseases, que investiga la seguridad y viabilidad de la transferencia de linfocitos Treg autólogos para tratar enfermedades autoinmunes mediante el restablecimiento de la tolerancia inmunitaria.
-El estudio NCT02428309: Autologous Polyclonal Tregs for Lupus cuyo objetivo principal es evaluar la seguridad, la tolerabilidad y el efecto de tres dosis diferentes de terapia con células Treg en adultos con lupus y afectación cutánea.
-El estudio NCT05993611: Allogeneic CD6 Chimeric Antigen Receptor T
Regulatory Cells in Hematologic Malignancies Que
evalúa la seguridad, los efectos secundarios y la dosis óptima de
células Treg para el tratamiento de pacientes con rechazo tras un trasplante
alogénico de células hematopoyéticas.
En pocos días el famosísimo Konserthuset “Reina
Silvia” de Estocolmo se vestirá de gala y se poblará de personalidades de
todo el mundo para aplaudir de pie a la Dra. Mary Brunkow y sus colegas
durante la ceremonia de entrega formal por parte del Rey Carlos Gustavo de
Suecia del Premio Nobel de Medicina.
Fantaseo que en
ese emocionante momento ella con total conciencia de lo valioso de sus estudios
que han contribuido a generar nuevas y sólidas
esperanzas a millones de pacientes con neoplasias y enfermedades
autoinmunes alrededor del mundo, le
surgirá esta pregunta.
¿Cómo fue que esa niña, una más, de Madison, Wisconsin
llegó hasta acá?
Dejo abierta la respuesta…
NOTA AL PIE:
Sólo cinco argentinos han merecido este icónico
galardón. Tres de ellos fueron de Medicina, Bernardo Houssay, Luis Leloir y Cesar Milstein.
¿No les parece que deberíamos recordarlos con mayor
frecuencia?
*Médico Distinguido de la Ciudad de Rosario. Master en sida de la Universidad de Barcelona.