COMENTARIOS DE MI
EDITORIAL
BASTA PAPÁ, NO PODÉS SEGUIR ASÍ!
El cambio de roles.
De
hijo a padre. De padre a hijo.
Dr. Jorge O. Galíndez
Dr. LUCAS BRUN. Vicedirector de la Maestría en Osteología. Investigador
Adjunto del CONICET.
Hermosa y que joven la pérdida del papá de su esposa!
Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.
Podría decirse que el galenismo
nos sigue atravesando. En mis años jóvenes conocí a un investigador brillante
que a pesar de ser un gran Hematólogo dejó la práctica profesional y se corrió
a un laboratorio de fisiología experimental. Me armé de coraje y le pregunté
¿qué lo movió Dr. que llegó a tomar esa decisión? "No podía confrontar más
con las incertidumbres de la medicina y los discursos cerrados. En un principio
creí que la investigación me pondría a salvo de eso, pero no hay caso, lo real
es muy complejo y sabemos fragmentos"
VICTOR CABANELLAS. Industrial Molinero. Ex Vicepresidente de la
Bolsa de Comercio de Rosario.
Muy bueno Jorge! en un momento
que estoy llegando a los 65, trabajo con mis hijos ,no de médicos , Pero
estamos sin darnos cuenta en ese cambio de roles ,muy para este momento tu
editorial, grazzie.
Bue, un modesto comentario pero
me pego!
Dr.
RICARDO CICCARELLI. Médico Cirujano.
Los hijos tienen una tendencia natural a
reemplazar a sus padres en las tomas de de decisiones dentro de la medicina y
en el hogar. Dentro de una relación armónica se puede convivir con la
situación.
SOLEDAD
COTOLESSA. Secretaria
Administrativa.
Momento
difícil de nuestra existencia...no sólo afecta la vida diaria sino también lo
emocional, y eso es lo más difícil de manejar. Gracias por compartir! Un placer
leer tus editoriales.
COCO CHERNY. Director Creativo del Grupo SC. Servicios de Publicidad.
Buenísima nota Jorge. Y tan real.
En lo que hace a los casos de
personas amigas de mi edad en general se siente ternura cuando se
advierte que los hijos nos quieren proteger. No molestia.
JORGE S.
FERRARIS.
Muy Bueno!
LUCIA FERRETTI. Marketing digital,
redes sociales y creación de contenido.
Muy buena nota.
No sabía que su
esposa era médica también
Sin dudas no es
fácil y menos cuando todavía no se es muy mayor dejar de ejercer por motivos de
salud.
CP. RAUL
GALINDEZ. CEO de Mergers & Adquisitions
Impecable.
Muy bueno. Nada que objetar en redacción y sintaxis. Tal vez,
inconscientemente, haya entendido que hay que ir preparando el terreno. Para no
sé qué, tal vez. Abrazo.
Lic. MARIA GRACIELA GALVAN. Antropóloga. Magister en Perspectiva de
Género.
Me
conmovió el relato con el que inicias tu editorial. Considero que invita a una
íntima charla familiar o a una sesión de terapia.
Pero
como antropóloga me voy a centrar en el tema al que haces referencia.
Sabemos
que las distintas sociedades han organizado los espacios de lo público y lo
doméstico. Asignando roles diferenciales a varones y mujeres en ambos ámbitos.
Respecto a la unidad “familia”: un aspecto de la misma son los roles de cuidado
de los padres a los hijos. El ser humano a diferencia de muchas crías de
mamíferos nace en estado de indefensión por lo que para sobrevivir y crecer
necesita el extremo cuidado de sus progenitores. Con el deterioro de la
longevidad los roles establecidos también se invierten, entonces se adjudican
tareas de cuidado de los hijos hacia sus padres. Situaciones que se complejizan
con los vínculos de afecto y cariño.
Los
mandatos sociales nos han determinado históricamente. A modo de ejemplo
recordemos la película mexicana “Como agua para chocolate” donde una de las
hijas (la menor), era destinada a la soltería para cuidar la vejez de sus
padres.
Aclaro
que me centro desde mi objeto de estudio: las construcciones culturales, dejo a
los psicólogos, el análisis de las subjetividades. Ya sociólogos y antropólogos
vienen problematizando sobre la vejez. Muy especialmente, cuando está en
aumento la población que pasando los 70 y pico … gozan de “cierta buena salud”
y aún continúan tomando decisiones, accionando y pensando proyectos a concretar
en un futuro cercano.
Acá me
interesa introducir como un concepto necesario: el aprendizaje. Un aprendizaje
para resignificar el cuidar y los roles tradicionales. Encontramos, por
ejemplo, en España, Estados Unidos y Uruguay, entre otros países que han surgido
experiencias cooperativas de espacios comunitarios. Los denominan “Cohousing Senior”.
Espacios autogestionados en comunidad, se organizan desde la amistad donde los
adultos mayores deciden y eligen convivir compartiendo gastos y servicios
comunes. Experiencias que pueden ser de gran ayuda a los hijos para aliviar “el
peso” del cuidado de sus padres.
Aprendizaje
y cambio para romper con el “status quo” de la imposición de roles sociales y
además disminuir con el comercio generado por las instituciones llamadas
geriátricos.
Para
finalizar rescato las reflexiones de la filósofa Esther Díaz: “Nadie quiere llegar a la vejez, pero el
precio de no alcanzarla es dar la vida. ¿Y si en vez de temerle tratamos de
entenderla? ¿Si en vez de abominarla le otorgamos sentido? ¿Y si en vez de
compararla con un ocaso la comparamos con la expansión intergaláctica de una
supernova?”.
Dra. ALBERTINA GHELFI. Directora de Programas de la Sociedad
Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).
Como
siempre, sublime.
No es
fácil ser "padre de los padres" y estimo que será menos fácil
volverse "hijo de los hijos".
Felicitaciones
por esa enorme capacidad para identificar y poner en palabras los asuntos que
movilizan la esencia de quienes somos.
Y vuelvo
a repetir, el podcast es un gran acierto!!
RICARDO GRILLO. Representante de
ventas médicas. LEPETIT PHARMA S.A
Tan profundo como es su
costumbre. Médico, filósofo, gran anfitrión, buena persona, excelso maestro,
inteligente en su disciplina académica, magnífico profesional y conferenciante.
Caló hondo en mis recuerdos personales, aquellos más íntimos de los cuales me
cuesta hablar, aun con amigos íntimos. La profundidad del tema tratado me
superó. Transité con dolor en mis recuerdos personales algunas situaciones que
no supe manejar. Me faltó el maestro guía para semejante travesía. Ni siquiera
pude decir: basta papá!!
INTELIGENCIA ARTIFICIAL. GEMINIS.
Es un
texto profundamente conmovedor, lúcido y necesario. Aborda el cambio de roles entre padres e hijos
desde una perspectiva muy honesta, desnudando la vulnerabilidad de ambas partes
sin caer en sentimentalismos vacíos.
Lo que
hace que la reflexión sea tan potente es el contexto: el ámbito de la medicina,
donde el ego, el prestigio y la fina línea entre la autonomía y la seguridad
del paciente intensifican el conflicto. La analogía del retiro de las insignias
militares es cruda pero perfecta para ilustrar esa crisis de identidad.
El
cierre, invitando a transitar este "viaje de ida" con amor y respeto
mutuo para evitar las culpas en el puerto final, deja una sensación de paz muy
reparadora. Es, en definitiva, una hermosa lección de empatía.
Dr. SERGIO ISKIN. Odontólogo. Presidente del Rotary Club Puerto Norte.
Me quedé
con ganas de más! Qué hermoso Texto !!!! Y tan veraz!
Me sentí
muy identificado, somos de una generación que cuidábamos a nuestros padres! Al
menos yo, no mis hermanos!!!! pero tengo 3 hijos únicos y me dan muy poca bola. Es la nueva generación!
BETTY
KAMINSKY.Empresaria.
Maravillosa editorial. No sólo la escuché, ya que tenés una
muy buena voz para relatar y explicar, si no que la leí dos veces.
Como siempre, destaco la parte
humana de tus historias. Esa escena, en la que el cirujano, agotado después de
varias horas de cirugía se apoya en su hija para derrumbarse en el sillón, es
francamente emotiva. Claro que debe ser muy difícil para un hombre que ha salvado tantas vidas, aceptar que la
suya está en peligro.
En cuanto a esa maravillosa
relación entre padres e hijos, donde con el paso del tiempo esos roles se
invierten, sólo si la has cultivado siempre, lográs que no sea tan traumática.
Y ya sea que la aceptemos dignamente o peleemos para no rendirnos, el momento
llega. Y como dice uno de los autores que citas, el problema es cuando hay más
de un hijo. Ponerse de acuerdo no es fácil. Por eso, sabiendo que estoy muy
cerca de dar paso a que tomen decisiones por mi y teniendo 2 hijos, uno muy
cerca y la otra muy lejos, siempre que puedo saco el tema para dejarlos a los
dos tranquilos y no haya roces entre hermanos, le pido a la que está lejos, que
jamás cuestione o se oponga a las medidas que tome el hermano. Salvo que se
equivoque mucho (cosa que no creo). Pero estando lejos poco es lo que se puede
hacer.
Nuevamente felicitaciones y
gracias por deleitarnos todos los meses con tus bellas historias. Espero la de
agosto.
Dr.
CARLOS LARGACHA. Neumonólogo.
El articulo está rebueno porque
abarca una problemática, general. Si uno tiene que ser crítico, no acentuaría
tanto la situación en los médicos,
porque sucede con un gran empresario, un contador o un simple mozo de bar. Es
una problemática humana y habría que beber en la antropología. Por lo que
disminuiría la extensión de la dura experiencia personal de cada uno.
MARIA
MARQUES. Grafoanalista.
Hermosa historia para reflexionar.
Dra. CARINA
MEROI. Medicina Interna.
Felicitaciones por la excelente
redacción. Por traernos a la reflexión las leyes de la vida, a veces tan
difíciles de aceptar.
Dr. HECTOR MIECHI. Ginecólogo. Especialisa en Medicina Reproductiva, Endocrinología Ginecológica.
Muy bueno Jorge Excelente
reflexión de lo que decís de padre a hijos.
No sabía que el Dr. Galván, tan
amigo de mi padre, falleció tan joven. Una triste historia.
PABLO
MOTTO. Periodista.
Excelente el articulo! medio
largo para tiempos de urgencias. Me parece que si lo corta multiplica llegada.
No voy a debatir!
Es muy bueno lo que escribe.
Este es muy fuerte por lo personal, además!
Dr. SEBASTIAN MOYANO. Medicina Interna y
Reumatología. Magíster en Investigación Clínica. Madrid, España.
Por cierto, conmovedor lo de la
historia de tu suegro, no lo sabía.
Y es algo que seguro pasa con
frecuencia. Hijos médicos cuidando a sus padres.
leo tus blogs.
CP.
ALICIA NEBBIA. Consultora
Organizacional y en Recursos Humanos.
Los que hemos perdido a nuestros
padres tempranamente y por enfermedades complicadas sabemos de que se trata
esta difícil etapa de la vida. Y si a esto le agregamos el compartir la
profesión Médica en épocas pasadas donde los bronces resistieron hasta el
último día una enfermedad tan cruel que no ofrecía una posibilidad de cura
justamente a ellos que ocuparon determinado espacio de poder. Pero los tiempos
pasan y los bronces van desapareciendo cada vez mas siendo reemplazados, en
todas las profesiones por seres más integrados con los distintos roles que le
exige la vida, mas allá del bronce del DOCTOR.
GRACIELA PAEZ BORGES. Traductora de Ingles.
Excelente, totalmente identificada. Gran Pluma, gracias!
LUIS PALENA DI CAPUA. Ex Presidente FrieslandCampina.
Genial!
MARISA PATIÑO. CEO Esperanza Argentina. Conferencista
Internacional.
Genial! Gracias, por ser faro.
SUSANA
POZZI. Periodista.
Leí recién las dos primeras
líneas y te cuento algo: la descripción me remitió a mi niñez porque en Bunge,
dónde vivíamos, no teníamos parientes y mis viejos no tenían niñera para
nosotros. Los dos ingresaban a la sala de cirugía juntos y nosotros detrás.
Tenían dos escaleritas en las que Marcelo y yo nos parábamos (Pablo no había
nacido, es diez años más chico), con barbijo y delantal del tipo pintor del
jardín y gorro. Y veíamos toooooda la cirugía. Claro que ingresábamos una vez
que el paciente estaba dormido. Era el mejor parque de diversiones para
nosotros en un pueblo al que sólo llegaba un circo una vez al año. Papá nos iba
contando qué hacía y mami, mientras abría el campo y alcanzaba los
instrumentos, levantaba la vista y nos decía "están bien??" Y
nosotros a coro respondíamos "está bárbaro esto mami!!". La que
cerraba y cosía era mami y nosotros al terminar le decíamos "qué lindo
quedó"!! ( Mi vieja nunca supo pegarnos un botón y mucho menos zurcir una
media!) Esos son de mis mejores recuerdos de niñez. Siempre digo que nunca
podría decir que mis viejos me abandonaron por el laburo y que por eso mis
problemas vienen de ahí.
OSCAR
PRENDES. Periodista.
Te sigo con cada nota. Felicitaciones!!
SARA
REGUERA. Docente nivel secundario.
Excelente!!! Como siempre!
Dr. ANIBAL
REYNALDO. Clínica
Médica.
Excelente el editorial Jorge,
muy profundo en general, y lo de Galván
lo tengo bien presente.
Dr. RODRIGO SANCHEZ ALMEYRA. Presidente de la Asociación de Clínicas y
Sanatorios.
Excelente visión del cambio de
roles que nos produce la longevidad. Entre colegas esto es más notorio.
Tu remembranza del Profesor
Galván debe servir para reconocer a esa generación de docentes que cultivaron
el conocimiento y dieron todo por esta profesión.
Lic.
FERNANDO TAVELLA. Psicólogo.
En referencia a un libro publicado
recientemente por el psicólogo japonés Hideki Wada titulado "Superar la
barrera de los ochenta años", que ha despertado un enorme interés.
Wada de 61 años es un destacado especialista en el campo de la
salud de las personas mayores. Ha reunido su vasta experiencia en 44 reglas,
revelando los secretos para una vida pacífica y plena después de los 60 años.
Estas reglas parecen simples, pero contienen una profunda sabiduría:
Camina todos los días.
Cuando te enfades, respira más
profundo.
Mantente en movimiento; no dejes
que el cuerpo se estanque.
En verano bebe agua, incluso si
el aire acondicionado está encendido.
Mastica bien la comida; la mente
trabaja junto con la boca.
La memoria no se desvanece por
la edad, sino por la inactividad.
No abuses de los medicamentos.
Sin necesidad, no intentes bajar
deliberadamente la presión arterial ni el nivel de azúcar.
La soledad puede no ser
aislamiento, sino tranquilidad.
La pereza no es motivo de
vergüenza.
En la vejez, el carné de
conducir no es una necesidad.
Haz lo que ames y deja lo que no
te guste.
No te encierres en casa.
Come lo que te haga feliz; un
pequeño aumento de peso no hace daño.
No pases tiempo con personas que
te resulten desagradables.
No veas demasiada televisión.
No luches constantemente contra
la enfermedad; aprende a vivir con ella.
El optimismo es la mejor
medicina.
Las frutas, la luz del sol y el
aire fresco son fuentes de felicidad.
Di lo que tienes en el corazón.
Si es necesario, cambia de
opinión; no pasa nada.
Dejar de aprender es el comienzo
de la vejez.
Basta con ser agradecido; la
sonrisa trae felicidad.
La vejez no es una carga, sino
un regalo.
El doctor Wada nos recuerda que
la etapa posterior a los 60 años no es el final de la vida, sino el comienzo de
la simplicidad y la paz. Es un momento en el que empezamos a ver la vida con
claridad y nos volvemos honestos con nosotros mismos.
En resumen:
Vive de forma sencilla, muévete
un poco cada día y sonríe más. Acepta tu cuerpo y tu edad con amor, y verás que
la felicidad está más cerca de lo que pensabas.
Comparte esto con tus seres
queridos; la sabiduría no tiene edad.
No te admires de los jóvenes:
todos hemos sido jóvenes.
Admírate de los mayores: ellos
han visto el mundo y han conocido la vida.
¡Admírate de los mayores que se
me adelantan al amanecer: los pescadores, los buscadores de setas, los
viajeros! Admírate de aquellos que todavía se cuidan: su peinado, sus zapatos,
su ropa pulcra y elegante.
Admírate de quienes no pierden
la alegría de vivir, que se ven a sí mismos en sus hijos y nietos, que están
llenos de deseos incluso después de las lecciones más difíciles de la vida.
¡No te admires de los jóvenes!
Ser joven es fácil.
Admírate de los mayores: ellos
han sabido mantenerse eternamente jóvenes.
MARIA
ROSA TINNIRELLO. Ex
Concejal de la ciudad de Granadero Baigorria.
Tus reflexiones están
buenísimas!!. Me emocionó mucho leerlas, me trajo recuerdos…
Que orgullo para María Rosa pero
que joven para partir!!
Yo pienso que los hijos deben
estar orgullosos de Uds. Lo escucho todas las mañanas a Mariano yh cuando habla
de Uds. lo hace con mucho amor.
Pero, es cierto, yo tuve padres
hacedores que terminé convirtiéndome en padres de ellos y creo que voy en el
mismo camino.
JULIO
TORNE. Director General de
Punto Biz y Eco Biz. Líder de opinión de negocios sustentabilidad.
Excelente
artículo. Es cruda pero muy cierta. Felicitaciones.
Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas
de Rosario.
Que temita nos traes. Y con
impresionante experiencia personal o familiar!!! No recordaba que tu esposa
jefa del hogar, era hija y discípula de celebre Galvan. Nada puedo agregar ya
que mi hija, con mucha inteligencia, siguió abogacia y no hubo competencia. Tu
tema está muy bien tratado con información agregada conveniente, y deja
enseñanzas e interrogantes para una buena discusión. Felicitaciones
Dr. JOSÉ TROP. Médico Geriatra. Experto Internacional en Políticas para el Envejecimiento, Geriatría y
gerontología.
Te felicito por esa hermosa nota
y relato. Yo al doctor Galván lo conocí por primera vez el 20/12/1970 cuándo
rendí el examen de anatomía, y el profesor Galván fue uno de los miembros del
jurado. Había estudiado otro año con el profesor Fajardo, ginecólogo, una
maravilla de persona que no tengo siempre presente. Y estaba dando un examen
final de anatomía bastante bueno cuando me tocó el turno el profesor Galván,
que me tomó tálamo óptico, sus conexiones nerviosas: casi casi me llevo una
bola enorme que fue neutralizada luego y me dieron la calificación final de
bueno mágicamente. También lo conocí. En ocasiones es el año 1972 cuando operó
a mi abuela Elena en el Sanatorio Freire por un cáncer de colon y le hice una
colostomía, que en esas épocas eran una cuestión dramática, digamos muy
dolorosa y triste al no existir la endoscopias actuales.
Esta es mi muy modesta y humilde
opinión, sobre el último párrafo de tu nota apasionante:
En este aspecto, como médico
gerontólogo que soy, debemos considerar lo que desde el año 2015, se estableció
como la convención interamericana de protección de los derechos de las personas
mayores. Aquí justamente se habla de todo sus derechos, entre ellos el respetar
a los deseos y voluntades que tienen. En este caso, el profesor Galván como les
pasa una gran cantidad de profesionales médicos, entregan su vida como
objetivos, casi principales y dominantes a la profesión, donde se sienten
útiles, importantes, admirados, observados, y se sienten felices porque les
otorga el placer de hacer algo que les place. Cuándo el proceso de
envejecimiento hace que la fragilidad de sus cuerpos no respondan a las órdenes
del cerebro, en este caso operar con un solo miembro inferior y las
dificultades de lograr estabilidad física, resulta para las personas que lo
rodean, un riesgo de caídas, complicaciones y muerte. De la mejor voluntad, la
hija pretende de tenerlo y quede por finalizada su obra y sus deseos, lo que
produce el rechazo inmediato cerebral de su padre. Y aquí viene la siguiente
reflexión: el padre no puede volver a ser padre de su propio padre, ni un hijo
puede volverse a ser hijo de su propio hijo. Suena lindo, pero es impropio. El
viejo sigue siendo viejo como persona mayor con todo sus derechos y debe ser respetado
en su dignidad, como tal, no se transforma por ser débil o vulnerable en un
niño; el niño es niño, no puede ser considerado viejo; y un hijo, siempre será
un hijo, nunca se puede transformar en padre, cada uno cumple su rol en la
sociedad en la vida. Justamente trastocar esos roles, hacen que tantas veces he
visto prohibir a un padre, volver a casarse, a continuar conduciendo en su
bicicletas, por una caída, a manejar sus finanzas, porque es viejo, obligarlo a
entregar sus bienes, porque para que si va a morir pronto y vendrán gastos
sucesorios innecesarios, obligarlo a vender propiedades para reducirlos en una
habitación o lo peor remitirlos obligadamente a un Geriátrico, porque según
ellos allí van a recibir una mejor atención. O sea, en definitiva, cada ser
tiene su derecho individual, legal y moralmente constituidos que no deben
violarse. Si una persona no desea recibir atención médica, se lo debe respetar
porque son su derecho legítimos personalísimo y aquí lo mismo, lo que ocurre,
desgraciadamente es que muchas personas profesionales, viven para su oficio o
su profesión, como única alternativa de sus vidas, no se han preparado para el
gran salto que significa la jubilación, lo que significa poder ser otras
actividades alternativas cuando ya no se está en condiciones óptimas para como
en este caso, continuar siendo cirujano. Ese es el problema de muchísimas
personas porque hay ausencia de políticas para la vejez, como por ejemplo
realizar cursos obligatorios de preparación para la jubilación mucho antes de
la edad, jubilatoria o de una edad determinada, donde se piensa que no se va a
poder continuar con su oficio o su profesión o su actividad acostumbrada.
Al referirme a la jubilación en
realidad, la palabra correcta sería el retiro de su actividad laboral habitual,
hola, desvinculación laboral, mejor dicho que jubilación
Dr. FELIX UMANSKY. Profesor de Neurocirugía del Centro Médico Hadassah, Jerusalén, Israel.
Muy bueno Jorge. Interesante que cuando era estudiante de nuestra querida facultad había un Profesor de cirugía de nombre Galván. Alguna relación?
Gran
parte de las relaciones entre nosotros y nuestros hijos depende de cómo los
educamos. Cada relación personal de este tipo es un mundo especial y particular
de cada familia. El Dr. Galván murió muy joven e incapacitado físicamente pero
no mentalmente. A nuestra edad y jubilados la situación es diferente. También
es diferente entre un cirujano y un clínico. Cuando yo dejé de operar a la edad
de 79 años tuve la suerte de hacerlo por propia convicción a pesar de que mi
hijo mayor me proponía hacerlo a los 70. En cierta manera los médicos que
amamos nuestra profesión somos como una especie humana particular y diría casi
fuera de serie. A pesar de no ser más activo en el quirófano todavía participo
de la actividad de mi servicio ( del cual fui jefe 20 años), doy clases a los
residentes y veo enfermos en la consulta que vienen a pedirme un asesoramiento.
Todavía leo la nueva literatura y consulto con la IA. También acudo a congresos
internacionales por lo menos una vez por año. Este mes voy a cumplir 83 pirulos
y creo que mientras la salud lo permita hay que seguir ocupado con o sin
consentimiento de nuestra querida familia.
Un
abrazo y felicitaciones por tus interesantes editoriales.
VICTOR J. VILELA. Presidente de la Fundación Víctor J. Vilela.
Muy, muy
buen artículo!!! Creo que podemos extrapolarlo claramente a infinidad de
situaciones Me dio mucho placer leerlo!!
Gracias
nuevamente!!
Dra.
MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.
Después
de escuchar tu editorial no pude dejar de sentirme identificada en muchas de
las valoraciones contenidas en ella. Si bien mi hijo y yo compartimos otra
profesión, también protagonizada situaciones similares. Especialmente en cuanto
nos convertimos en hijos de nuestros hijos. Pero no podemos evitarlo así como
tampoco podemos esquivar los retos que nos dan cuando no comparten nuestros
comportamientos. Pero, es la vida y
debemos dar gracias a Dios por tenerlos a nuestro lado.
Una vez
más tu editorial, EXCELENTE.
Dr.
MARCO ZANINOVIC. Clínica
Médica. Presidente de la Comuna de Sanford, Prov. De Santa Fe.
Qué título!
Me tocó
experimentarlo, es muy duro!