domingo, 19 de julio de 2026

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL

BASTA PAPÁ, NO PODÉS SEGUIR ASÍ!

El cambio de roles. 
De hijo a padre. De padre a hijo.

Dr. Jorge O. Galíndez

 

 


Dr. LUCAS BRUN. Vicedirector de la Maestría en Osteología. Investigador Adjunto del CONICET.

Hermosa y que joven la pérdida del papá de su esposa!

 

Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Podría decirse que el galenismo nos sigue atravesando. En mis años jóvenes conocí a un investigador brillante que a pesar de ser un gran Hematólogo dejó la práctica profesional y se corrió a un laboratorio de fisiología experimental. Me armé de coraje y le pregunté ¿qué lo movió Dr. que llegó a tomar esa decisión? "No podía confrontar más con las incertidumbres de la medicina y los discursos cerrados. En un principio creí que la investigación me pondría a salvo de eso, pero no hay caso, lo real es muy complejo y sabemos fragmentos"

 

VICTOR CABANELLAS. Industrial Molinero. Ex Vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Muy bueno Jorge! en un momento que estoy llegando a los 65, trabajo con mis hijos ,no de médicos , Pero estamos sin darnos cuenta en ese cambio de roles ,muy para este momento tu editorial, grazzie.

Bue, un modesto comentario pero me pego!

 

Dr. RICARDO CICCARELLI. Médico Cirujano.

Los hijos tienen una tendencia natural a reemplazar a sus padres en las tomas de de decisiones dentro de la medicina y en el hogar. Dentro de una relación armónica se puede convivir con la situación.

 

SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.


Momento difícil de nuestra existencia...no sólo afecta la vida diaria sino también lo emocional, y eso es lo más difícil de manejar. Gracias por compartir! Un placer leer tus editoriales.


COCO CHERNY. Director Creativo del Grupo SC. Servicios de Publicidad.

Buenísima nota Jorge. Y tan real.


 Dr. GUSTAVO ENZ. Abogado.

En lo que hace a los casos de personas amigas de mi  edad  en general se siente ternura cuando se advierte que los hijos nos quieren proteger. No molestia.

 

JORGE S. FERRARIS.

Muy Bueno!

 

LUCIA FERRETTI. Marketing digital, redes sociales y creación de contenido.

Muy buena nota.

No sabía que su esposa era médica también

Sin dudas no es fácil y menos cuando todavía no se es muy mayor dejar de ejercer por motivos de salud.

 

CP. RAUL GALINDEZ. CEO de Mergers & Adquisitions

Impecable. Muy bueno. Nada que objetar en redacción y sintaxis. Tal vez, inconscientemente, haya entendido que hay que ir preparando el terreno. Para no sé qué, tal vez. Abrazo.

 

Lic. MARIA GRACIELA GALVAN. Antropóloga. Magister en Perspectiva de Género.

Me conmovió el relato con el que inicias tu editorial. Considero que invita a una íntima charla familiar o a una sesión de terapia.

Pero como antropóloga me voy a centrar en el tema al que haces referencia.

Sabemos que las distintas sociedades han organizado los espacios de lo público y lo doméstico. Asignando roles diferenciales a varones y mujeres en ambos ámbitos. Respecto a la unidad “familia”: un aspecto de la misma son los roles de cuidado de los padres a los hijos. El ser humano a diferencia de muchas crías de mamíferos nace en estado de indefensión por lo que para sobrevivir y crecer necesita el extremo cuidado de sus progenitores. Con el deterioro de la longevidad los roles establecidos también se invierten, entonces se adjudican tareas de cuidado de los hijos hacia sus padres. Situaciones que se complejizan con los vínculos de afecto y cariño.

Los mandatos sociales nos han determinado históricamente. A modo de ejemplo recordemos la película mexicana “Como agua para chocolate” donde una de las hijas (la menor), era destinada a la soltería para cuidar la vejez de sus padres.

Aclaro que me centro desde mi objeto de estudio: las construcciones culturales, dejo a los psicólogos, el análisis de las subjetividades. Ya sociólogos y antropólogos vienen problematizando sobre la vejez. Muy especialmente, cuando está en aumento la población que pasando los 70 y pico … gozan de “cierta buena salud” y aún continúan tomando decisiones, accionando y pensando proyectos a concretar en un futuro cercano.

Acá me interesa introducir como un concepto necesario: el aprendizaje. Un aprendizaje para resignificar el cuidar y los roles tradicionales. Encontramos, por ejemplo, en España, Estados Unidos y Uruguay, entre otros países que han surgido experiencias cooperativas de espacios comunitarios. Los denominan “Cohousing Senior”. Espacios autogestionados en comunidad, se organizan desde la amistad donde los adultos mayores deciden y eligen convivir compartiendo gastos y servicios comunes. Experiencias que pueden ser de gran ayuda a los hijos para aliviar “el peso” del cuidado de sus padres.

Aprendizaje y cambio para romper con el “status quo” de la imposición de roles sociales y además disminuir con el comercio generado por las instituciones llamadas geriátricos.

Para finalizar rescato las reflexiones de la filósofa Esther Díaz: “Nadie quiere llegar a la vejez, pero el precio de no alcanzarla es dar la vida. ¿Y si en vez de temerle tratamos de entenderla? ¿Si en vez de abominarla le otorgamos sentido? ¿Y si en vez de compararla con un ocaso la comparamos con la expansión intergaláctica de una supernova?”.

 

Dra. ALBERTINA GHELFI. Directora de Programas de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

Como siempre, sublime.

No es fácil ser "padre de los padres" y estimo que será menos fácil volverse "hijo de los hijos".

Felicitaciones por esa enorme capacidad para identificar y poner en palabras los asuntos que movilizan la esencia de quienes somos.

Y vuelvo a repetir, el podcast es un gran acierto!!

 

RICARDO GRILLO. Representante de ventas médicas. LEPETIT PHARMA S.A

Tan profundo como es su costumbre. Médico, filósofo, gran anfitrión, buena persona, excelso maestro, inteligente en su disciplina académica, magnífico profesional y conferenciante. Caló hondo en mis recuerdos personales, aquellos más íntimos de los cuales me cuesta hablar, aun con amigos íntimos. La profundidad del tema tratado me superó. Transité con dolor en mis recuerdos personales algunas situaciones que no supe manejar. Me faltó el maestro guía para semejante travesía. Ni siquiera pude decir: basta papá!!

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL. GEMINIS.

Es un texto profundamente conmovedor, lúcido y necesario. Aborda el cambio de roles entre padres e hijos desde una perspectiva muy honesta, desnudando la vulnerabilidad de ambas partes sin caer en sentimentalismos vacíos.

Lo que hace que la reflexión sea tan potente es el contexto: el ámbito de la medicina, donde el ego, el prestigio y la fina línea entre la autonomía y la seguridad del paciente intensifican el conflicto. La analogía del retiro de las insignias militares es cruda pero perfecta para ilustrar esa crisis de identidad.

El cierre, invitando a transitar este "viaje de ida" con amor y respeto mutuo para evitar las culpas en el puerto final, deja una sensación de paz muy reparadora. Es, en definitiva, una hermosa lección de empatía.

 

Dr. SERGIO ISKIN. Odontólogo. Presidente del Rotary Club Puerto Norte.

Me quedé con ganas de más! Qué hermoso Texto !!!! Y tan veraz!

Me sentí muy identificado, somos de una generación que cuidábamos a nuestros padres! Al menos yo, no mis hermanos!!!! pero tengo 3 hijos únicos y me dan muy poca bola.  Es la nueva generación!

 

BETTY KAMINSKY.Empresaria.

Maravillosa editorial. No sólo la escuché, ya que tenés una muy buena voz para relatar y explicar, si no que la leí dos veces.

Como siempre, destaco la parte humana de tus historias. Esa escena, en la que el cirujano, agotado después de varias horas de cirugía se apoya en su hija para derrumbarse en el sillón, es francamente emotiva. Claro que debe ser muy difícil para un hombre  que ha salvado tantas vidas, aceptar que la suya está en peligro.

En cuanto a esa maravillosa relación entre padres e hijos, donde con el paso del tiempo esos roles se invierten, sólo si la has cultivado siempre, lográs que no sea tan traumática. Y ya sea que la aceptemos dignamente o peleemos para no rendirnos, el momento llega. Y como dice uno de los autores que citas, el problema es cuando hay más de un hijo. Ponerse de acuerdo no es fácil. Por eso, sabiendo que estoy muy cerca de dar paso a que tomen decisiones por mi y teniendo 2 hijos, uno muy cerca y la otra muy lejos, siempre que puedo saco el tema para dejarlos a los dos tranquilos y no haya roces entre hermanos, le pido a la que está lejos, que jamás cuestione o se oponga a las medidas que tome el hermano. Salvo que se equivoque mucho (cosa que no creo). Pero estando lejos poco es lo que se puede hacer.

Nuevamente felicitaciones y gracias por deleitarnos todos los meses con tus bellas historias. Espero la de agosto.

 

Dr. CARLOS LARGACHA. Neumonólogo.

El articulo está rebueno porque abarca una problemática, general. Si uno tiene que ser crítico, no acentuaría tanto la situación en los  médicos, porque sucede con un gran empresario, un contador o un simple mozo de bar. Es una problemática humana y habría que beber en la antropología. Por lo que disminuiría la extensión de la dura experiencia personal de cada uno.

 

MARIA MARQUES. Grafoanalista.

Hermosa historia para reflexionar.

 

Dra. CARINA MEROI. Medicina Interna.

Felicitaciones por la excelente redacción. Por traernos a la reflexión las leyes de la vida, a veces tan difíciles de aceptar.

 

Dr. HECTOR MIECHI. Ginecólogo. Especialisa en Medicina Reproductiva, Endocrinología Ginecológica.

Muy bueno Jorge Excelente reflexión de lo que decís de padre a hijos.

No sabía que el Dr. Galván, tan amigo de mi padre, falleció tan joven. Una triste historia.

 

PABLO MOTTO. Periodista.

Excelente el articulo! medio largo para tiempos de urgencias. Me parece que si lo corta multiplica llegada. No voy a debatir!

Es muy bueno lo que escribe. Este es muy fuerte por lo personal, además!

 

Dr. SEBASTIAN MOYANO. Medicina Interna y Reumatología. Magíster en Investigación Clínica. Madrid, España.

Por cierto, conmovedor lo de la historia de tu suegro, no lo sabía.

Y es algo que seguro pasa con frecuencia. Hijos médicos cuidando a sus padres.

leo tus blogs.

 

CP. ALICIA NEBBIA. Consultora Organizacional y en Recursos Humanos. 

Los que hemos perdido a nuestros padres tempranamente y por enfermedades complicadas sabemos de que se trata esta difícil etapa de la vida. Y si a esto le agregamos el compartir la profesión Médica en épocas pasadas donde los bronces resistieron hasta el último día una enfermedad tan cruel que no ofrecía una posibilidad de cura justamente a ellos que ocuparon determinado espacio de poder. Pero los tiempos pasan y los bronces van desapareciendo cada vez mas siendo reemplazados, en todas las profesiones por seres más integrados con los distintos roles que le exige la vida, mas allá del bronce del DOCTOR.

 

GRACIELA PAEZ BORGES. Traductora de Ingles.

Excelente, totalmente identificada. Gran Pluma, gracias!


LUIS PALENA DI CAPUA. Ex Presidente FrieslandCampina.

Genial!

 

MARISA PATIÑO. CEO Esperanza Argentina. Conferencista Internacional.

Genial! Gracias, por ser faro.

 

SUSANA POZZI. Periodista.

Leí recién las dos primeras líneas y te cuento algo: la descripción me remitió a mi niñez porque en Bunge, dónde vivíamos, no teníamos parientes y mis viejos no tenían niñera para nosotros. Los dos ingresaban a la sala de cirugía juntos y nosotros detrás. Tenían dos escaleritas en las que Marcelo y yo nos parábamos (Pablo no había nacido, es diez años más chico), con barbijo y delantal del tipo pintor del jardín y gorro. Y veíamos toooooda la cirugía. Claro que ingresábamos una vez que el paciente estaba dormido. Era el mejor parque de diversiones para nosotros en un pueblo al que sólo llegaba un circo una vez al año. Papá nos iba contando qué hacía y mami, mientras abría el campo y alcanzaba los instrumentos, levantaba la vista y nos decía "están bien??" Y nosotros a coro respondíamos "está bárbaro esto mami!!". La que cerraba y cosía era mami y nosotros al terminar le decíamos "qué lindo quedó"!! ( Mi vieja nunca supo pegarnos un botón y mucho menos zurcir una media!) Esos son de mis mejores recuerdos de niñez. Siempre digo que nunca podría decir que mis viejos me abandonaron por el laburo y que por eso mis problemas vienen de ahí.

 

OSCAR PRENDES. Periodista.

Te sigo con cada nota. Felicitaciones!!

 

SARA REGUERA. Docente nivel secundario.

Excelente!!! Como siempre!

 

Dr. ANIBAL REYNALDO. Clínica Médica.

Excelente el editorial Jorge, muy profundo en general, y lo de Galván lo tengo bien presente.

 

Dr. RODRIGO SANCHEZ ALMEYRA. Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

Excelente visión del cambio de roles que nos produce la longevidad. Entre colegas esto es más notorio.

Tu remembranza del Profesor Galván debe servir para reconocer a esa generación de docentes que cultivaron el conocimiento y dieron todo por esta profesión.

 

Lic. FERNANDO TAVELLA. Psicólogo.

En referencia a un libro publicado recientemente por el psicólogo japonés Hideki Wada titulado "Superar la barrera de los ochenta años", que ha despertado un enorme interés.

Wada de 61 años  es un destacado especialista en el campo de la salud de las personas mayores. Ha reunido su vasta experiencia en 44 reglas, revelando los secretos para una vida pacífica y plena después de los 60 años. Estas reglas parecen simples, pero contienen una profunda sabiduría:

Camina todos los días.

Cuando te enfades, respira más profundo.

Mantente en movimiento; no dejes que el cuerpo se estanque.

En verano bebe agua, incluso si el aire acondicionado está encendido.

Mastica bien la comida; la mente trabaja junto con la boca.

La memoria no se desvanece por la edad, sino por la inactividad.

No abuses de los medicamentos.

Sin necesidad, no intentes bajar deliberadamente la presión arterial ni el nivel de azúcar.

La soledad puede no ser aislamiento, sino tranquilidad.

La pereza no es motivo de vergüenza.

En la vejez, el carné de conducir no es una necesidad.

Haz lo que ames y deja lo que no te guste.

No te encierres en casa.

Come lo que te haga feliz; un pequeño aumento de peso no hace daño.

No pases tiempo con personas que te resulten desagradables.

No veas demasiada televisión.

No luches constantemente contra la enfermedad; aprende a vivir con ella.

El optimismo es la mejor medicina.

Las frutas, la luz del sol y el aire fresco son fuentes de felicidad.

Di lo que tienes en el corazón.

Si es necesario, cambia de opinión; no pasa nada.

Dejar de aprender es el comienzo de la vejez.

Basta con ser agradecido; la sonrisa trae felicidad.

La vejez no es una carga, sino un regalo.

El doctor Wada nos recuerda que la etapa posterior a los 60 años no es el final de la vida, sino el comienzo de la simplicidad y la paz. Es un momento en el que empezamos a ver la vida con claridad y nos volvemos honestos con nosotros mismos.

En resumen:

Vive de forma sencilla, muévete un poco cada día y sonríe más. Acepta tu cuerpo y tu edad con amor, y verás que la felicidad está más cerca de lo que pensabas.

Comparte esto con tus seres queridos; la sabiduría no tiene edad.

No te admires de los jóvenes: todos hemos sido jóvenes.

Admírate de los mayores: ellos han visto el mundo y han conocido la vida.

¡Admírate de los mayores que se me adelantan al amanecer: los pescadores, los buscadores de setas, los viajeros! Admírate de aquellos que todavía se cuidan: su peinado, sus zapatos, su ropa pulcra y elegante.

Admírate de quienes no pierden la alegría de vivir, que se ven a sí mismos en sus hijos y nietos, que están llenos de deseos incluso después de las lecciones más difíciles de la vida.

¡No te admires de los jóvenes! Ser joven es fácil.

Admírate de los mayores: ellos han sabido mantenerse eternamente jóvenes.

 

MARIA ROSA TINNIRELLO. Ex Concejal de la ciudad de Granadero Baigorria.

Tus reflexiones están buenísimas!!. Me emocionó mucho leerlas, me trajo recuerdos…

Que orgullo para María Rosa pero que joven para partir!!

Yo pienso que los hijos deben estar orgullosos de Uds. Lo escucho todas las mañanas a Mariano yh cuando habla de Uds. lo hace con mucho amor.

Pero, es cierto, yo tuve padres hacedores que terminé convirtiéndome en padres de ellos y creo que voy en el mismo camino.

 

JULIO TORNE. Director General de Punto Biz y Eco Biz. Líder de opinión de negocios sustentabilidad.

Excelente artículo. Es cruda pero muy cierta. Felicitaciones.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Que temita nos traes. Y con impresionante experiencia personal o familiar!!! No recordaba que tu esposa jefa del hogar, era hija y discípula de celebre Galvan. Nada puedo agregar ya que mi hija, con mucha inteligencia, siguió abogacia y no hubo competencia. Tu tema está muy bien tratado con información agregada conveniente, y deja enseñanzas e interrogantes para una buena discusión. Felicitaciones

 

Dr. JOSÉ TROP. Médico Geriatra. Experto Internacional en Políticas para el Envejecimiento, Geriatría y gerontología.

Te felicito por esa hermosa nota y relato. Yo al doctor Galván lo conocí por primera vez el 20/12/1970 cuándo rendí el examen de anatomía, y el profesor Galván fue uno de los miembros del jurado. Había estudiado otro año con el profesor Fajardo, ginecólogo, una maravilla de persona que no tengo siempre presente. Y estaba dando un examen final de anatomía bastante bueno cuando me tocó el turno el profesor Galván, que me tomó tálamo óptico, sus conexiones nerviosas: casi casi me llevo una bola enorme que fue neutralizada luego y me dieron la calificación final de bueno mágicamente. También lo conocí. En ocasiones es el año 1972 cuando operó a mi abuela Elena en el Sanatorio Freire por un cáncer de colon y le hice una colostomía, que en esas épocas eran una cuestión dramática, digamos muy dolorosa y triste al no existir la endoscopias actuales.

Esta es mi muy modesta y humilde opinión, sobre el último párrafo de tu nota apasionante:

En este aspecto, como médico gerontólogo que soy, debemos considerar lo que desde el año 2015, se estableció como la convención interamericana de protección de los derechos de las personas mayores. Aquí justamente se habla de todo sus derechos, entre ellos el respetar a los deseos y voluntades que tienen. En este caso, el profesor Galván como les pasa una gran cantidad de profesionales médicos, entregan su vida como objetivos, casi principales y dominantes a la profesión, donde se sienten útiles, importantes, admirados, observados, y se sienten felices porque les otorga el placer de hacer algo que les place. Cuándo el proceso de envejecimiento hace que la fragilidad de sus cuerpos no respondan a las órdenes del cerebro, en este caso operar con un solo miembro inferior y las dificultades de lograr estabilidad física, resulta para las personas que lo rodean, un riesgo de caídas, complicaciones y muerte. De la mejor voluntad, la hija pretende de tenerlo y quede por finalizada su obra y sus deseos, lo que produce el rechazo inmediato cerebral de su padre. Y aquí viene la siguiente reflexión: el padre no puede volver a ser padre de su propio padre, ni un hijo puede volverse a ser hijo de su propio hijo. Suena lindo, pero es impropio. El viejo sigue siendo viejo como persona mayor con todo sus derechos y debe ser respetado en su dignidad, como tal, no se transforma por ser débil o vulnerable en un niño; el niño es niño, no puede ser considerado viejo; y un hijo, siempre será un hijo, nunca se puede transformar en padre, cada uno cumple su rol en la sociedad en la vida. Justamente trastocar esos roles, hacen que tantas veces he visto prohibir a un padre, volver a casarse, a continuar conduciendo en su bicicletas, por una caída, a manejar sus finanzas, porque es viejo, obligarlo a entregar sus bienes, porque para que si va a morir pronto y vendrán gastos sucesorios innecesarios, obligarlo a vender propiedades para reducirlos en una habitación o lo peor remitirlos obligadamente a un Geriátrico, porque según ellos allí van a recibir una mejor atención. O sea, en definitiva, cada ser tiene su derecho individual, legal y moralmente constituidos que no deben violarse. Si una persona no desea recibir atención médica, se lo debe respetar porque son su derecho legítimos personalísimo y aquí lo mismo, lo que ocurre, desgraciadamente es que muchas personas profesionales, viven para su oficio o su profesión, como única alternativa de sus vidas, no se han preparado para el gran salto que significa la jubilación, lo que significa poder ser otras actividades alternativas cuando ya no se está en condiciones óptimas para como en este caso, continuar siendo cirujano. Ese es el problema de muchísimas personas porque hay ausencia de políticas para la vejez, como por ejemplo realizar cursos obligatorios de preparación para la jubilación mucho antes de la edad, jubilatoria o de una edad determinada, donde se piensa que no se va a poder continuar con su oficio o su profesión o su actividad acostumbrada.

Al referirme a la jubilación en realidad, la palabra correcta sería el retiro de su actividad laboral habitual, hola, desvinculación laboral, mejor dicho que jubilación

 

Dr. FELIX UMANSKY. Profesor de Neurocirugía del Centro Médico Hadassah, Jerusalén, Israel.

Muy bueno Jorge. Interesante que cuando era estudiante de nuestra querida facultad había un Profesor de cirugía de nombre Galván. Alguna relación?

Gran parte de las relaciones entre nosotros y nuestros hijos depende de cómo los educamos. Cada relación personal de este tipo es un mundo especial y particular de cada familia. El Dr. Galván murió muy joven e incapacitado físicamente pero no mentalmente. A nuestra edad y jubilados la situación es diferente. También es diferente entre un cirujano y un clínico. Cuando yo dejé de operar a la edad de 79 años tuve la suerte de hacerlo por propia convicción a pesar de que mi hijo mayor me proponía hacerlo a los 70. En cierta manera los médicos que amamos nuestra profesión somos como una especie humana particular y diría casi fuera de serie. A pesar de no ser más activo en el quirófano todavía participo de la actividad de mi servicio ( del cual fui jefe 20 años), doy clases a los residentes y veo enfermos en la consulta que vienen a pedirme un asesoramiento. Todavía leo la nueva literatura y consulto con la IA. También acudo a congresos internacionales por lo menos una vez por año. Este mes voy a cumplir 83 pirulos y creo que mientras la salud lo permita hay que seguir ocupado con o sin consentimiento de nuestra querida familia.

Un abrazo y felicitaciones por tus interesantes editoriales.

 

VICTOR J. VILELA. Presidente de la Fundación Víctor J. Vilela.

Muy, muy buen artículo!!! Creo que podemos extrapolarlo claramente a infinidad de situaciones Me dio mucho placer leerlo!!

Gracias nuevamente!!

 

Dra. MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.

Después de escuchar tu editorial no pude dejar de sentirme identificada en muchas de las valoraciones contenidas en ella. Si bien mi hijo y yo compartimos otra profesión, también protagonizada situaciones similares. Especialmente en cuanto nos convertimos en hijos de nuestros hijos. Pero no podemos evitarlo así como tampoco podemos esquivar los retos que nos dan cuando no comparten nuestros comportamientos. Pero,  es la vida y debemos dar gracias a Dios por tenerlos a nuestro lado.

Una vez más tu editorial, EXCELENTE.

 

Dr. MARCO ZANINOVIC. Clínica Médica. Presidente de la Comuna de Sanford, Prov. De Santa Fe.

Qué título!

Me tocó experimentarlo, es muy duro!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 2 de julio de 2026

 



BASTA PAPÁ!, NO PODES SEGUIR ASÍ!

El cambio de roles. De hijo a padre, de padre a hijo. 



Dr. Jorge O. Galíndez*


La lámpara cialítica del quirófano iluminaba con potencia el abdomen del paciente  ya anestesiado mientras el primer ayudante y  yo delimitábamos prolijamente  el campo quirúrgico esperando la llegada del cirujano.

Todo debía estar listo para cuando la puerta vaivén se abriera y entrara el destacado y admirado, Profesor Edmundo Galván.

En el silencio del quirófano sentí el típico ruido de sus muletas “canadienses”. No hacía mucho tiempo, víctima de un ostesarcoma, le había sido extirpado gran parte del hueso ilíaco, y que, como consecuencia inevitable su pierna izquierda había quedado no sólo acortada sino totalmente inutilizada.



Dejó una de las muletas y se acercó tambaleante a la mesa de operaciones.

Su hija, una joven médica que años después sería mi esposa, se ubicó junto a él. Todos sabíamos que su presencia cercana garantizaba, de ser necesario,  el equilibrio que debería mantener con solo una pierna útil.

Sin saludar dijo: “Bisturí”.

Tres horas después de iniciada la cirugía y luego  de verificar una y otra vez que el objetivo había sido logrado rompió el prolongado y denso silencio que nos rodeaba y dijo:

“Cierren Uds.”.



Pálido, sudoroso y demacrado se recostó bruscamente sobre su hija que lo acompaño dificultosamente hasta un sillón que habíamos ubicado en la cercanía.

Con los ojos nublados María Rosa le dijo “Basta papá, por favor, ya está, no podes seguir así”!

Galván, siempre irascible y orgulloso, no tardó en contestarle en voz alta asegurándose que todos lo escucháramos “No vuelvas nunca más a decirme a mí, que te enseñe todo lo que sabes, lo que tengo que hacer o no hacer, con lo que resta de mi vida”.

Ambos callaron. Sabían que cualquier palabra iba a reavivar el conflicto que ya llevaba bastante tiempo y al que no le encontraban solución. 

En el quirófano, el lugar que él mas amaba, su equipo presenciaba el acto final de un gigante de la cirugía, gladiador de tantas batallas, negándose a aceptar una realidad que solo la persona que más lo quería podía animarse a pronunciar.

Poco tiempo después Galván fallecía a los 56 años. 



Veamos un poco más en profundidad este tipo de desafío emocional y sentimientos encontrados que, aunque con matices respecto a lo relatado, se presenta con frecuencia en el escenario de nuestra vida privada y profesional.  

Dos personas unidas por la sangre y que se aman, en momentos decisivos,  encuentran que la vida misma y el sentido común los empuja a un cambio de roles al que nunca hubiesen querido tener que llegar y para al que, seguramente, nadie los había preparado.

¿Cómo no entender la angustia, frustración  y pérdida de independencia que se siente al darse cuenta de que ya sus decisiones no son definitivas sino que dependen de la aprobación de sus hijos? ¿Cómo acostumbrarse a entender que ya son personas formadas y con experiencia pero a los que se los sigue percibiendo como aquellos niños queridos que siempre acudían por su consejo y ahora no hacen más que reprenderlos?



En el caso específico de los padres e hijos médicos para el primero, en general, ejercer activamente la profesión no es sólo un trabajo sino una vocación central que define su autoestima pero que, además según su manera de ver, es la que impacta decididamente en el reconocimiento social que tanto le ha costado lograr por lo que  tener que ceder su lugar le genera una sensación de pérdida de valoración personal que un amigo mío crudamente define como “la misma vivencia que  sufre un oficial de las fuerzas armadas en servicio cuando  le son retiradas de sus hombros las insignias de rango. Una verdadera y definitiva degradación”. 

Por otro lado, ¿cómo no entender la responsabilidad y la  presión, a veces abrumadora y agotadora, que sienten los hijos al tener que asumir la responsabilidad de cuidar a sus padres en medio de la “vorágine” diaria a la que estamos todos sometidos? ¿Cómo convivir con la contradicción de proteger su seguridad sin quitarle el espacio que tan duramente fue ganado sin herir su orgullo o parecer irrespetuoso y como compatibilizarlo frente al deber ético y profesional de proteger la seguridad de los pacientes?



El conflicto así planteado es, a mi entender, aún más profundo en ambos sentidos ya que esa vulnerabilidad ya sea real o preventiva seguramente genera en los mayores una creciente rebeldía que se mezcla con una tristeza infinita y depresión, muchas veces irreversible.

Por otro lado los hijos no pueden escapar a una anticipada sensación de pérdida y sobre todo de desamparo ante la ausencia subjetiva de esa invisible  protección que siempre estaba presente y que tanta tranquilidad transmitía el gozar de ese respaldo incondicional de papá

Luciano Dayán, psicólogo y docente de la Fundación Barceló opina que este tipo de situaciones está directamente relacionada con el tipo de vínculo que ambos construyeron con anterioridad pero agrega una complicación más atento a que habitualmente no se trata de solo un hijo el que debe tomar decisiones, sino que hay hermanos con iguales derechos y habitualmente con diferentes puntos de vista en la manera de distribuir equitativamente las responsabilidades lo que lleva con frecuencia a desagradables situaciones y enojos, no siempre evitables, aconsejando, en éstos casos, evitar el innecesario elevado tono por la gravedad de sus consecuencias.

Atul Gawande, hijo de inmigrantes indios maratíes, es un médico estadounidense, Profesor en el Departamento de Política y Gestión de  Salud de la Escuela de Salud Pública  de Harvard. Autor de interesantes libros de los que hoy destaco uno de ellos; "Being Mortal: Medicine and What Matters in the End” donde en uno de sus capítulos habla de la relación con su padre, también médico, y del cambio de roles al que con el paso del tiempo se vieron obligados y como intentaron abordarlo.



Debo reconocer que el ejemplo tiene algunas restricciones debido a las diferentes culturas y crianzas respecto  a nosotros los latinos pero, según el relato, encuentro que las dificultades de relación y el conflicto son lo suficientemente similares como para comentarlas.

Gawande nos deja como consejo la necesidad de entender que “no todo tiene explicación lógica y sensata para aquellos que ya han vivido demasiados años y que es imprescindible y crucial reconocer que es lo que realmente les importa en esa etapa de la vida”.

Ambos encontraron la respuesta basada en dos acuerdos fundamentales. 

Asegurarle al padre de que su voz iba a ser siempre importante en cuanto a sus decisiones personales y fundamentalmente asegurarle el respeto inquebrantable a su dignidad humana por parte no solo de sus hijos sino de toda la familia.

Su padre, por su parte, debió aceptar que había ciertos límites fundamentales que ya no podía transgredir debido a que eran impuestos no solo para su cuidado y bienestar sino también para la tranquilidad de sus seres más queridos. 

Padres e hijos deben reconocer que se encuentran en un viaje emocional complicado, que es solo de ida, que está lleno de sentimientos encontrados, de aciertos y equivocaciones, de tratos y destratos de ambos lados y que, para ello deben prepararse, en consecuencia, a navegar en aguas cada vez más  turbulentas por lo que se hace necesario tomar perfecta conciencia que deben transitarlo privilegiando el amor y respeto pero centrados en el equilibro y bienestar de todos para que cuando llegue el momento de arribar al  puerto final no haya culpas sino la tranquilidad de saber que fuimos tan buenos padres de nuestros padres o tan buenos hijos de nuestros hijos, como ellos lo fueron de nosotros.



Nada sencillo.



* Médico Distinguido de la ciudad de Rosario. Master en Sida de la Universidad de Barcelona. Autor de “Ya no es tan grave. La historia de los médicos que enfrentamos al sida” y Mientras el mundo se transforma. Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo”.    


lunes, 15 de junio de 2026

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL DE JUNIO 2026.

 

“POR FAVOR NO TE QUIEBRES”

Un análisis del llanto en los hombres.
De la austeridad estoica a un acto de coraje.

 

 

Dr. RAUL BORTOLOZZI. Clínica Médica.

En uno de los sports del San Patricio el Toto, mi hijo, perdió en fútbol que era para él lo más importante y se puso a llorar. Un padre del equipo le dijo....cómo vas a llorar... a lo cual respondo que sí no lo hace lo agarro a cachetadas hasta que llore. Hay ciertas cosas que movilizan de una forma que es excepcional a quien no se le pianta un lagrimon!!!.

 

Dr. OSCAR BOTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Muchas gracias Jorge. Lindo repaso sobre el tema. En 1991 hice una pasantía en el Instituto Curie de París y allí me encontré con un investigador argentino exilado en los tiempos de Onganía. Recordando ese tiempo en una reunión en la facultad y los experimentos que hicimos juntos, de repente me quebré. Humanos somos. Abrazo!

 

Dr. MARTIN BUNCUGA. Presidente de la Asociación Argentina de Nutrición Enteral y Parenteral (AANEP).

La peor charla técnica posible nos dio los mejores 80 minutos de argentina en un mundial. Se desahogaron antes! Un desahogo prohibido que nos dejó mucho más que un titulo esa selección.

Replantearon muchos valores priorizando el juego sobre simulación y avivadas.

 

Sra. NATALIA CAMPAÑAS. Docente de Educación Inicial.

Que buen análisis a partir de tu experiencia!! Me encantó el tema que es fantástico y sensible. Me gustó tu punto de vista de esa emoción. Gracias por compartir!

 

Dr. GUILLERMO CARROLI. Director del Centro de Estudios Perinatales de Rosario (CREP).

Cada vez que me quiebro es una reafirmación de que estoy vivo. Gracias Jorge por traer a mi mente tantos momentos hermosos de mi vida incluyendo a aquellos junto a tu familia.


Sta. SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.

Es la expresión más sincera del ser humano. Hay que liberar lo que uno siente, si no el cuerpo se enferma. Qué hermosa editorial. Gracias por compartirla!

 

Dra. SANDRA DELLARA. Escritora, Comunicadora Social y Académica.

Muy bueno!

 

Dr. GUSTAVO ENZ. Abogado.

Excelente descripción inicial.

Al final la emoción siempre se impone pues es propia del ser humano. El manejo de la misma es cultural, diferente en las sociedades. No es lo mismo en la Inglaterra victoriana que en Sicilia o Argentina.

 

Dr. RICARDO ESPAÑA. Oncología Clínica.

Excelente!

 

Dr. OSCAR FAY. Presidente del Claustro Académico de la Academia Provincial de Ciencias Médicas.

Muy lindo, muy fresco, muy real, sincero y oportuno con los tiempos actuales. Salute!!

 

CP. JORGE FELCARO.CEO del Estudio Contable Felcaro, Roldán & Asociados.

Hermosas reflexiones sobre nuestro llanto en tantas circunstancias de nuestras vidas, las alegres y las dolorosas !!!

 

CP. RAUL GALINDEZ.CEO de Mergers & Adquisitions.

Impecable e imperdible. No vi errores, tal vez porque el alma se me asomó a los ojos. Felicitaciones!!! 


Lic. MARIA GRACIELA GALVAN. Antropóloga. Magister en Género.

Son muy interesantes tus análisis, porque en mi caso, me posibilitan esbozar algunas reflexiones desde la Perspectiva de Género. Del como el significado de una palabra "quebrar" connota según el contexto en que se usa. El como las distintas sociedades teniendo una matriz patriarcal han determinado estereotipos del ser "varones" y "mujeres" con roles y características diferenciales. Estableciendo, que está permitido y qué no, hasta en los comportamientos y el manifestarse emocionalmente.

 Dra. LAURA GARCÍA DÍAZ. Abogada.

Jorge, me encantó. Te recomiendo un libro sobre el tema que me resultó muy interesante en mí camino para tratar de ser una persona más compasiva con los seres humanos:

 https://www.amazon.com/Saturns-STUDIES-JUNGIAN-PSYCHOLOGY-ANALYSTS. El autor es psicoanalista, un señor entrado en años, realmente una eminencia que no se limitó en su trabajo a la parte académica sino que también practicó la clínica durante toda su vida.

El cuenta que cuando daba charlas para hombres y para mujeres, los hombres raramente preguntan cómo funcionan las mujeres pero las mujeres sí se quejan de que no entienden a los hombres. Y él les responde básicamente que el problema de la mayoría de los hombres es la soledad y explica cómo lo viven (arquetípicamente hablando, no). Aunque no encajes en el arquetipo, tu relato demuestra la presión social que se te impone igual, sin escapatoria. Todo parece muy moderno estos días, pero hay cosas que no cambian.

 

Dr. ENRIQUE GIAVITTO. NeuroiRadiología.

Qué bien Dr. Es bueno saber que uno no está solo. Seguro que cuando escribía estas notas se le enturbió la vista, como a mí cuando las leía. Gracias

 

Dr. SERGIO GOROSDICHER. Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas.

Excelente tema, poco abordado....habría que desterrar el  “no te quiebres", sinónimo de una fragilidad inexistente, ya que es bueno y sano " liberar el alma a través de los ojos" como escribió el gran Borges....sobre todo sí uno habla de lo mejor que cada uno tiene en su vida : su familia....y el recuerdo de nuestros queridos y añorados viejos.....

 

Sr. RICARDO GRILLO. Representante de ventas médicas. LEPETIT PHARMA S.A

Sencillamente sensacional, querido doctor Jorge, la idea de describir al hombre que llora lágrimas de profundo agradecimiento, de una paz arraigada en el conocimiento que la química del sollozo no es ablandar, resquebrajar, mostrar signos de debilidad, es simplemente agradecer y honrar por la entrega a nuestros mayores, aquellos que marcaron un derrotero estoico de la vida. El día a día del poder de la disciplina de que hacer frente al mandato social, el hombre que por naturaleza es fuerte y protector. A veces lloramos en silencio, sobre todo las pérdidas.

Es como el fuego ágil que arrasa el bosque, el fuerte viento aviva las llamas hasta la llegada reparadora del aguacero. Llega, moja, sosiega la quemazón y restaura el alma. No te quebraste, mostraste que el niño aún está dentro, él repara y respalda al hombre frente al desafío improbable de huir. Que belleza de relato…!!!

 

Sra. BETTY KAMINSKY. Empresaria.

Te encontraste con otra llorona que al final del relato también estaba llorando!

Es un día especial para mí y lloro un poquito no sé si lloro por la juventud perdida y la entrada directa a la vejez o porque realmente los recuerdos me invaden y me ponen nostálgica porque yo todavía creo que soy la criatura de cinco o seis años que corría por las calles de mi pueblo y bueno ya soy una señora  diríamos vieja, dicha  con cariño, abuela que fue lo más lindo que me paso en la vejez y con 79 años y dispuesta y preparándome para cambiar de década que me encantaría porque sigo aferrada a la vida a las cosas lindas a todo lo que sea disfrutar siempre tengo esas ganas como si tuviera porque quince años. Cuando veo 79 me impacta. No puedo creer que haya vivido tanto ya pero estoy muy feliz lo mismo y por eso me emociono yo creo  que la emoción es parte de la felicidad, es parte de la nostalgia, es parte de los lindos recuerdos, en fin vos los explicaste mejor que yo que lo explico al nivel que yo lo siento, la tristeza me provoca llanto pero la alegría y al felicidad cuando es intensa también me provoca llanto así que te entiendo perfectamente.

Todas tus editoriales me gustan porque tocas unos temas que llegan al alma. 

 

Dra. YANINA LARRIERA. Bioquímica.

Precioso texto!

 

Dr. SERGIO LUPO. Clínica Médica. Director del Centro de Asistencia e Investigación en Clínica de Inmunocomprometidos, CAICI.

Muy bueno! Te felicito Jorge.

 

Dr. HECTOR MIECHI. Ginecología. Medicina Reproductiva.

Excelente Jorge como siempre!


Sra. STELLA MARIS MILESSI. Directora de Escuela.

Creo que es mejor poder exteriorizar y no quedarse con un nudo en la garganta.

 hoy un video de Messi. Hasta él, ante un estadio mirándolo, llora.

 

Lic. MONICA MOLINA. Directora en la Universidad Nacional de Rosario. Secretaría Privada del Rector.

Una nota emotiva por donde se la mire. Un abrazo y gracias otra vez por compartir conmigo.

 

Lic. MONICA NICOLAU. Directora de escuela nivel secundario.

Hermoso tu texto, siempre me enternece cuando haces referencia a tus viejos.


Dr. LEANDRO NOVAU. Pediatría. CEO de Activar Salud.

Muy emotivo Jorge. Que lindas palabras!!


Dr. ANGEL PERÉZ CORTÉSProfesor Honorario UNR. Presidente Rotary Club de Rosario. 

En el editorial “Por favor no te quiebres”’se plantea un tema de gran trascendencia humana. Sentencias como “si algo se quiebra es frágil” quizás pueda ser aplicada en los objetos, pero en los seres humanos es más opinable. El artículo lo trata con gran maestría, ya que se analiza hasta con hechos vividos por el autor.  Este grado de sinceridad nos acerca más a un planteo intimista que nos lleva a repasar nuestras propias realidades. Además el escrito 
va acompañado con ilustraciones que nos sumergen más en las profundidades de nuestro interior.
Recordemos que el Emperador Marco Aurelio, además  filósofo y gran figura del estoicismo, pregonaba la importancia de adentrarse en uno mismo, para que luego apliquemos las medidas correctivas necesarias.
Todo esto refleja un artículo humano, analítico y de gran importancia. 
Mis felicitaciones.

 

Dr. JUAN PREMOLI. Cirugía. Urología.

Quiero comentar algo que nos decían cuando éramos chicos,  “los hombres no lloran”,  nos sugerían desde nuestra tierna edad a que no nos quebremos,

 

Sra. SARA REGUERA. Docente nivel secundario.

Muy bueno!!

 

Dr. ANIBAL REYNALDO. Clínica Médica.

Me veo tan reflejado porque también tengo una emocionalidad fácil y con mucha frecuencia, a veces lagrimeo, y he tenido familiares íntimos que me dicen “papá por favor no te pongas en llorón”!. Me siento tan identificado por lo que escribiste por lo que de alguna forma aludiste a mi forma de ser.

 

Dr. HUGO TANNO. Profesor Honorario de Medicina. Facultad de Ciencias Médicas, UNR.

De corazón te felicito en la elección de este tema. Con tu ejemplo, que es excelente, pones de manifiesto un sentimiento que algunos equivocan en su interpretación

 Se puede llorar por tristeza o por felicidad. Es la manera de expresar una emoción. Aquel que no la esconde exhibe  su humanidad. El que a determinada edad tiene la capacidad de exhibirla y no esconderla habla en favor de su humanidad. La distinción que recibiste la agradecesite con las lágrimas que aparecieron en tus ojos. No la pierdas nunca.

 Gracias! Excelente ejemplo.  Este fue un tema hablado hace años con mi maestro de vida el Dr. Isaac Abecasis. Muy buen ejemplo para una muy buena reflexión.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Sos una fuente inagotable de temas  interesantes!  Y concuerdo, la expresión "te quebraste" no es feliz pues indica una fragilidad que no existe.

Las emociones demuestran sensibilidad, no fragilidad. Personalmente, sí, me emociono, las lágrimas aparecen pero nunca he creído que ello menoscabe la masculinidad. Es cierto que la tradición impulsaba un macho impávido pero tenemos que saber descartar los imperativos maliciosos. Si un varón lagrimea es por su sensibilidad y no por debilidad. Y en cuanto a las definiciones, me quedo con lo dicho por Borges!


Dra. MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.

Jorge leí tu editorial y,como siempre, me pareció profundamente real e interesante. No pude dejar de recordar a mi padre, que con los años se quebraba con mas facilidad y eso nos provocaba una inmensa necesidad de abrazarlo. Era una muy buena persona y muy sensible. Sus lágrimas lejos de significar fragilidad, nos ratificaron qué era un gran humano muy sensible. Gracias por llevarme a esos recuerdos imborrables!!!