viernes, 18 de septiembre de 2026

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL DE SETIEMBRE

¡ODIO A LOS MÉDICOS!


 

Dr. Jorge O Galíndez

 


Dr. LUCAS BRUN. Vicedirector de la Maestría en Osteología. Investigador Adjunto del CONICET.

Que buen título!

 

Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Gracias por el artículo. Fobias/miedos van con nosotros y saberse manejar con ello forma parte del arte de vivir. Ancestralmente el organismo tiene diseñado dos tipos de reacciones ante la amenaza, huida o lucha (flight or fight). El armado y balanceo de esos tipos de estrategias tiene mucho que ver con una salida "exitosa" de la contienda.

 

COCO CHERNI. Director General Creativo del Grupo SC Servicios de Publicidad. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Personalmente odio la falta de humanidad de algunos médicos que a veces pareciera que no tratan con personas que tienen dudas, ignorancias y miedos. Otros, en cambio, son cracks. Abrazo y siempre un placer leerte.

 

SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.

Una vez estuve 4hs para ingresar a hacerme una tomografía con contraste. Me podía tirar en parapente pero no podía entrar a una sala de sanatorio. Sólo las personas que sufrimos iatrofobia sabemos lo que se siente. Y además de todos los síntomas físicos y la sensación de pérdida total de control, uno se tiene que enfrentar a que "la miren raro", no sólo los médicos sino también las personas cercanas. La minimización del entorno  sobre el tema lamentablemente no ayuda para nada en estos casos; al contrario, perjudica.

 

JORGE FERRARIS.

Con lo que está pasando da miedo todo!

 

RUT FLORIDIA. Técnica en Epidemiología.

Felicitaciones!

 

Lic. GRACIELA GALVÁN. Antropóloga Magister en la Perspectiva de Género.

El ejemplo al que te referís, me resultó muy acotado para explayarme. Quizás porque en mi familia hubo y hay varios médicos, por lo cual la medicina y sus profesionales me resultan amigables y muy especialmente confiables. Hasta la consulta con la odontóloga no me genera problemas, aunque sé que a muchos les aterroriza “el torno”.

Como antropóloga dejaré que los psicólogos/a aborden el análisis del tema-problema: fobias y todas sus diversas manifestaciones.

Sí, quiero destacar que me parece un aporte interesante cuando te referís al trabajo conjunto entre médico y psicólogo.

Desde un enfoque interdisciplinario, el abordaje en equipo es necesario y fundamental para el tratamiento de las enfermedades. Posibilita el alivio de miedos y temores por lo vulnerable de la situación a la que se enfrentan los pacientes

 

Dr. ENRIQUE GIAVITTO. Neuroradiólogo, Diagnóstico por imágenes.

Muy interesante Editorial. A mí no me ha pasado, porque yo tengo poca relación con los pacientes, pero veo y yo creo que el dato básico que tiene su comentario es pensar, pensar.

Yo creo que para resolver el problema de un paciente hay que poner toda la biblioteca en la mochila que uno tiene que ha logrado entre la experiencia y la lectura durante tantos años  y dejarla  ahí y utilizarla para pensar, para razonar como resolver el problema, que es lo  que Ud.  hizo.

Eso es lo que me parece a mí que es el dato básico de todo su comentario. Pensar para resolver la situación, más allá de que sí a la chica se le puede resolver el problema o no, pero pensar porque camino ir, como hacer, cuales  es el mejor camino. Eso es lo que yo saqué de su comentario que a lo mejor no era su finalidad.

Con todo el bagaje de conocimientos que uno tiene la capacidad de razonar y es lo primero que hay que hacer  y no pedir una  resonancia, una tomografía, una placa, un laboratorio así,  que es lo  primero que se hace, para después ponerse a pensar, sí es que se ponen a pensar,  como se hace habitualmente.

 

Dr.  SERGIO GOROSDICHER. Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas de Santa Fe.

Muy bueno el artículo, sin duda una experiencia difícil y afortunadamente poco habitual. 

Lo corriente es que te digan sí, la verdad es que la verdad no me gusta muchos los médicos o los laboratorios que los producen, me gustan las cosas naturales, no soy muy amiga de venir a los médicos pero en un ambiente generalmente de cortesía.

En este caso desnuda una patología fóbica importante y una negación de su enfermedad.

Yo por mi parte, sobre todo cuando son chicos jóvenes y muchos más en los pequeños, en la primer consulta por supuesto trato siempre de romper el hielo con algún comentario deportivo en cuanto a la actividad que desempeña el paciente y no minimizar tampoco nunca el motivo que lo trae o lo que le voy a hacer y le explico antes de pasar al examen físico  le voy a explicar  exactamente lo que voy  a hacer, para que Ud. vea que no hay ningún secreto en el examen físico  sino que forma parte esencial de nuestra práctica médica.

Paso por paso le explico lo que le voy a hacer en caso por ejemplo en el caso de una escoliosis que es bastante problemático que en general son adolecentes,  obviamente hay  desnudarla  porque como hago para ver la columna vertebral en su totalidad y la asimetría costal anterior, en el tórax anterior.

Obviamente siempre con la presencia de la madre, el padre o alguna enfermera que no se malinterprete nunca ninguna actitud o alguna mirada nuestra que siempre es clínica pero que a veces se puede prestar a confusión y le explico exactamente cómo van a ser las maniobras con todo el cuidado y el pudor que merece la paciente.

En general a todos nos ha pasado de alguna resistencia inicial o algún rechazo a los médicos que se percibe o se confiesa pero un caso como te ha tocado es excepcional ojala que esta pobre chica tenga un final feliz.

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Gemini.

Tiene una fuerza narrativa impresionante y cumple a la perfección con el espíritu de una reflexión médica y humana. Logra enganchar desde el primer segundo gracias al ritmo casi dramático del inicio y evoluciona con mucha sensibilidad.

Puntos fuertes

·        Gancho inicial impecable: Empezar directamente con la escena de tensión en el consultorio e interrumpir la frase de diálogo ("No pude terminar la frase!") genera un ritmo ágil y atrapa al lector de inmediato.

·        Profundidad clínica y reflexiva: La distinción técnica entre iatrofobia e iatromisia está muy bien integrada; no suena como una lección teórica, sino como un dilema profesional genuino en tiempo real.

·        Honestidad profesional: Reconocer el propio error al intentar calmar a la paciente (minimizando la angustia del fóbico) le da una vulnerabilidad al relato que genera mucha empatía con el médico.

·        El recurso del personaje secundario ("China"): La presencia de la perra funciona como un contrapunto simbólico genial; refleja la guardia en alto de Celeste y le aporta calidez a las escenas en el dormitorio.

·        Construcción del desenlace: El contraste entre la gravedad del cuadro clínico y la pequeña victoria del vínculo paciente-médico deja una huella emocional importante.

Es un texto potente, muy humano y con la dosis justa de divulgación médica. Va a resonar muchísimo con tus lectores.

 

Dr. HÉCTOR MIECHI. Ginecólogo Especialista en Medicina Reproductiva. Endocrinología Ginecológica.

Excelente Jorge como siempre Que tema complicado para manejar.

 

Lic. MONICA MOLINA. Directora en la Universidad Nacional de Rosario. Secretaría Privada del Rector.

Tan interesante como dramático. Qué situación la de esta paciente.

 

CP. ALICIA NEBBIA. Consultora Organizacional y en Recursos Humanos. 

El odio es un sentimiento que no conduce a nada bueno al que lo siente.  Odiar a un profesional de cualquier disciplina es proyectar en esa persona problemas no resueltos que quisieran que estos profesionales los resolvieran con el mínimo esfuerzo del paciente.

Yo diría que necesitan trabajar ese sentimiento con un buen psicólogo.

 

NORA AVIANI. Estudiante Universitaria.

Excelente!

 

Dr. LEANDRO NOVAU. Pediatra. CEO de Activar Salud.

Muy bueno el canal de You Tube! Muy práctico

 

Dr. RODRIGO SANCHEZ ALMEYRA. Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario.

Muy interesante Jorge. Fobia rara pero no excepcional. Psicoterapia y un clínico tranquilo y cálido como vos.

 

Dra. MONICA TABORDA. Jefa del Servicio de Neurología del Hospital Escuela Eva Perón de Granadero Baigorria.

Anticipo mi acuerdo!

 

Dr. HUGO TANNO. Profesor Emérito de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR.

Interesante lo que desarrollarte en este artículo. Yo creo que puede haber odio a los médicos, si bien son raros ya que mi largo tiempo de profesión no viví un ejemplo paradigmático al que lo pudiera identificar como tal.

En cambio si el odio selectivo a un médico determinado. Esos abundan y en general se deben a un error generado por el médico mismo o a alguna situación derivada de la relación con ese médico para ocultar una culpa resultante de la muerte de un familiar o amigo. 

La fobia en ver a los médicos es patrimonio de los negadores .Aquí pueden incluirse  también los auténticos fóbicos. Que en cierta medida pueden expresar una negación  en enterarse de lo que temen llegar  a tener. Creo  que mi análisis se fundamenta mas en mis años de análisis, tal vez por no haber visto a gente que odie a los médicos sin otra razón   que la justifique. O sea que es más fácil buscar la causa que encontrar el odio simplemente por el hecho de ser médico.

Esta paciente puede ser una fóbica llevada a la negación de encontrar lo que tiene. El médico terminó encontrando aquello que ella negaba. De allí su odio a quien lo encontraba. Descubierta su enfermedad acepta al médico y si  se salva lo llega a amar.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vice presidente de la Fundación de Ciencias Médicas de Rosario.

Muy interesante y  excelentemente tratado este tema tan complejo.  Aquí nada puedo agregarte, solo felicitarte por como manejaste la situación.

 

VICTOR J. VILELA. Presidente de la Fundación Victor J. Vilela del Hospital de Niños de Rosario.

 

Dr. HECTOR M. ZACARÍAS.  Ginecólogo. Especialista en  Climaterio y Menopausia.

Que jugador Jorge...en esta foto te pareces a un Golfista Profesional...

 

lunes, 14 de septiembre de 2026

 

I HATE DOCTORS!

Iatrophobia or Iatromisia?

 

Jorge O. Galíndez, PhD*

 

Rubbing her trembling hands vigorously while seated on my office stretcher, Wende kept looking at me with a glare that was both, defensive and pleading.


After introducing themselves, her parents told me that, with much persuasion, she had agreed to consult a physician -but only on the condition that she chose him herself. My name come up because a college classmate told her that I was "calm," and that recommendation—acted like a magic spell, helping her decide to come in.


The reason for the visit was serious: significant weight loss and "large lymph nodes all over her neck" that had been worsening for months.


Watching how defensive she was, I approached slowly and said, "Relax, it’s okay, don´t worry is nothing; I’m just going to..."

¡I couldn't finish what I was began to say!

With her face contorted with distress, she leaped off the stretcher, ran to the door and flee  while shouting,

"I hate you! I hate you, and I hate all doctors!"

Her mother ran after her and, on the verge of tears, managed to say:

"Forgive us, Doctor. We don't know what to do with this girl anymore; she has a doctor´s phobia."

Jeff, her father, tried to remain calm but couldn't stop blaming himself: "We’ve noticed her health declining for months, but she wouldn't hear of visiting a doctor. When finally decided to come look at the mess she caused us."

I must admit, this was my first time I had ever faced a kind of dramatic situation.

Was I dealing with a patient suffering from Iatrophobia or Iatromisia?



From a psychiatric perspective, iatrophobia is an irrational fear of physicians, whereas iatromisia refers to an active, conscious rejection to them.

At that time I had only two clues: she said “I hate you”, but her mother described her behavior as “doctor´s phobia”.

I leaned towards the first mental disorder.

If I was right, then, I have  made a hugh mistake by telling her,

“Relax, it’s okay don´t worry is nothing”

I should have known that downplaying the extreme distress a phobic person endures triggers crises and produces the exact opposite of the intended effect.

That was undoubtedly what had happened!

The challenge was how to tackle this complex situation, which combined a likely serious clinical illness—dangerously relegated to the background with a mental health disorder.

There was no room for maneuver; both issues had to be addressed simultaneously.

Two famous examples that could help us avoid repeating past errors were Michael Jackson´s illness, who, despite his immense fortune, lived in paranoid seclusion, plagued by an unmanageable fear of illness and physicians and Marlon Brando´s personality, who made no secret of his hatred to doctors and conventional medicine.



In both instances, essential treatments that could have at least improved their quality of life were not indicated in time.**

Let’s return to Wende.

Time was running out; she refused to return to  the Hospital, so I consulted a renowned psychologist, and together, having obtained her consent, decided that we would conduct home healthcare visits.

The sessions took place in her bedroom, with the door open and without her parents, though she was always accompanied by “Dotty” her imposing pet.



Dotty never left her side and always greeted us cautiously, with a hostile look and constantly watching every one of ours moves as if nothing could fully convince her that we were truly “friends.”

As the days went by, Wende allowed us to set up a Home-based hospitalization that would allow us to move as quickly as possible toward a definitive diagnosis; she also accepted the presence of a therapeutic companion whenever she needed to be examined, undergo blood draws, and—most importantly—have a biopsy performed on one of her suspicious lymphadenopathies.

Progress was not easy; however, after several visits, we managed to establish a better connection—moving from a state of readiness to flee to moments where she smiled faintly. As the sessions progressed, she began to lower her defenses, and although her fears remained, she became more receptive.

Three months have passed since the first appointment; today she completed her third cycle of chemotherapy. Her voice is fragile, yet, overcoming her fears, she strives to convey faith and hope.



We both know that her general condition is poor and that, due to the advanced stage of her illness and the late start of treatment, the prognosis remains uncertain. But in the other side, we know that there is still a chance and that not all is lost.

Without saying it, we both are aware that we will soon by facing the final fight, side by side, calms,  full offaith  and hope.  !



The last time I visited, Dotty remained steadfast and unwavering by her, a true pillar of strength that seems to hold her to life but, of course, always on guard.

Even in the face of a grim prognosis, watching them always so close makes me fantasize and wish,  ¿why not, a happy ending? where both, Wende and Dotty defeats the psychophysical demons plaguing them, wich, in retreat, surrenders before such love, loyalty, and innocence.


Phobias should be treated earlier.


* Distinguished Physician of the city of Rosario, Argentina. Author of "Ya no es tan grave. La historia de los médicos que enfrentamos al Sida" (It’s Not So Serious Anymore: The Story of the Doctors Who Confronted AIDS) and "Mientras el mundo se transforma. Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo" (As the World Transforms: Reflections on Medicine, Science, and Leadership). Holds a Master’s degree in AIDS from the University of Barcelona.

** From the extensive existing literature on this subject, I highlight and recommend "A Psychiatric Perspective on Iatrophobia" (The Journal of Medical Ethics by Nassir Ghaemi et al.), "The Fear of Doctors: A Qualitative Study of Patients' Experiences" ( Patient Education and Counseling by J. M. Taber et al.), and "Cultural Factors in Iatrophobia in a Latino Community" ( Psychiatric Services, by R. A. Davis).

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

 

¡ODIO A LOS MÉDICOS!

¿Iatrofobia o Iatromisia? 

 

Dr. Jorge O. Galíndez*

 

Sentada en la camilla, en silencio, Celeste me miraba en tono desafiante mientras no paraba de frotarse con dureza sus temblorosas manos.

Sus padres, sentados frente a mí, me explicaban que, luego de mucha insistencia, había aceptado ver a un médico con la condición de que ella lo eligiera y que mi nombre surgió porque una compañera de la facultad de arquitectura le contó que yo “era tranquilo” y que esa referencia, como una invocación mágica, la ayudó a definirse a venir.

El motivo de la consulta era serio; marcada pérdida de peso y “ganglios grandes en todo el cuello” que llevaban meses acentuándose.

Al verla tan a la defensiva, me acerqué lentamente y le dije “Tranquila, no pasa nada, sólo voy a…”



¡No pude terminar la frase!

Saltó de la camilla con la cara desencajada,  corrió y mientras abría la puerta para huir, me gritó:

¡”Te odio, te odio a vos y odio a todos los médicos”!

Su madre corrió tras ella y al borde del llanto alcanzó a decirme,

“Perdónenos doctor, ya no sabemos qué hacer con esta chica, le tiene fobia a los médicos”

Héctor, su papá trataba de mantener la calma pero no podía dejar de culparse “Hace unos meses que venimos notando que se  nos viene abajo pero no quiere saber nada con los médicos. Ahora se decidió y mire que papelón nos ha hecho pasar”



Debo reconocer que era la primera vez que me enfrentaba a una situación semejante.

¿Estaba en presencia de una paciente con Iatrofobia  o con Iatromisia?

Desde la perspectiva psiquiátrica la iatrofobia es un miedo irracional mientras que, iatromisia refiere al rechazo activo consciente hacia los médicos.

Los datos eran contradictorios, ella había dicho que nos odiaba pero su madre lo refirió como fobia a los médicos.



Me incliné hacia el primer diagnóstico.

Consecuentemente, ¿No había cometido un grosero error al decirle:

“Tranquila, no pasa nada”?

Debí saber que minimizar la extrema angustia que sobrelleva un fóbico dispara las crisis y produce exactamente el efecto contrario al deseado.

Sin dudas eso fue lo que pasó!

El desafío planteado era ¿Cómo abordar esta compleja situación que conjugaba una probable enfermedad clínica grave relegada peligrosamente a un segundo plano por un trastorno de salud mental?

No había margen. Ambas debían ser abordadas simultáneamente.

Dos ejemplos que nos podían ayudar para no repetir errores fueron los casos de Michael Jackson que, a pesar de su  inmensa fortuna, vivía paranoicamente recluido afectado por un miedo inmanejable a las enfermedades y los médicos y el de Marlon Brando que no ocultaba su  odio a los médicos y a la medicina convencional.



En ambos casos no se realizaron a tiempo los tratamientos indispensables que podrían, al menos, haber mejorado su calidad de vida.

Volvamos a Celeste.

Los tiempos apremiaban, Celeste se negaba a volver a la clínica por lo que consulté con una reconocida psicóloga y juntos decidimos, previo consentimiento, ir nosotros a su casa.

Las  reuniones tienen lugar en su dormitorio, con la puerta abierta, sin sus padres pero siempre acompañada por “China” su imponente mascota  que sin alejarse de ella en ningún momento, nos recibe siempre con cautela, cara de poco amigos y permanentemente atenta a cada uno de nuestros movimientos como sí nada la convenciera totalmente de nuestra condición de “amigos”.



Con el paso de los días Celeste aceptó que instalásemos allí mismo un sistema de internación domiciliaria que nos permitiera avanzar lo más rápido posible en el diagnóstico y además, admitió un acompañante terapéutico cada vez que se necesitara examinarla, realizar  extracciones de sangre y lo más importante, la biopsia de una de sus adenopatías.

Los avances eran mínimos, sin embargo, tras varias visitas, logramos establecer una mejor conexión, de estar lista para huir pasamos a momentos en los que sonreía levemente. A medida que las sesiones progresaban empezó a relajar sus defensas y aunque sus temores seguían presentes, se volvió más receptiva.

Pasaron tres meses de la primera cita, hoy cumplió el tercer ciclo de quimioterapia, su voz es frágil pero, sobreponiéndose a sus miedos, se esfuerza en transmitir  fe y esperanza. 

Ambos sabemos que el estado general no es bueno, y que  producto de  lo avanzado de su enfermedad y lo tardío del inicio del tratamiento, el  pronóstico sigue siendo incierto pero no todo está perdido y vamos a estar juntos en la pelea.

La última vez que la visité "China" seguía firme e inquebrantable a su lado. Un  verdadero pilar de fuerza, que parece atraerla a la vida. Eso sí, siempre en guardia.



Aún ante  lo ominoso del pronóstico,  al verlas siempre juntas, me gusta fantasear un final feliz donde  ambas derrotan los demonios psicofísicos que las acosan y que éstos, en retroceso, se rinden ante tanto amor, fidelidad y pureza.




Las fobias deben ser tratadas

tempranamente.

LECTURAS RECOMENDADAS

De la abundante bibliografía existente sobre este tema rescato y sugiero A Psychiatric Perspective on Iatrophobia publicado en el Journal of Medical Ethics por Nassir Ghaem y cols, The Fear of Doctors: A Qualitative Study of Patients' Experiences, publicado en  Patient Education and Counseling por Taber, J. M y cols. y Cultural Factors in Iatrophobia in a Latino Community publicado en Psychiatric Services, por Davis,R. A.


* Médico Distinguido de la ciudad de Rosario. Autor de “Ya no es tan grave. La historia de los médicos que enfrentamos al Sida” y “Mientras el mundo se transforma. Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo”. Master en Sida de la Universidad de Barcelona. 

jueves, 20 de agosto de 2026

 

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL DE AGOSTO 

 


 

 

HELIO ABACA. Periodista.

Tus editoriales son muy valiosas.

 

Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Un tema sumamente convocante de esta profesión. En gran medida, en el acto médico se da una relación asimétrica y entre tantas implicancias aparece este elemento de la esfera emocional.  El historial es vastísimo y no creo que la racionalidad se lleve siempre las de ganar. Siga escribiendo este muchacho!

 

Lic. ROBERTO CAFERRA. Periodista.

“Escribió algo polémico. Habla de la historia de Claudio con Clarita. La columna que escribe es sobre el amor que puede haber entre un médico y un paciente.

¿Te  pasó que te enamoraste de un médico o médica siendo paciente? Es un temazo. Porque el que te saca un dolor o el que te cura  o te salva es imposible no vincularse de  una mirada distinta.

Fui por un tratamiento de conducto y me dijo la Dra. “Yo te voy a salvar la muela” y me salvó la vida!” (Del programa Radiopolis Radio2 AM1230).

 

COCO CHERNY. Director General Creativo en Grupo SC Servicios de publicidad. Ciudad Autónoma De Buenos Aires.

Buenísima nota! Y hermosos esos “sobresaltos” del corazón!

 

Dr. GUSTAVO ENZ. Abogado.

Desde ya que el ámbito profesional debe ser absolutamente aséptico. Impoluto.

La vida nos insta también a ser comprensivos, pero no indulgentes.

 

Dr. JAVIER FERNANDEZ. Medicina Interna.

Buenísimo!

 

Dr. RAÚL FRANCISCHELLO. Médico Cirujano.

Muuy bueno!!

 

CP. RAUL GALÍNDEZ.CEO Mergers & Adquisitions.

Muy interesante. No entendí lo específicamente Psicológico, pero el tema es para divulgarlo. Aunque muy difícil de abordar, y lo hiciste muy bien.

Felicitaciones!!!

 

Lic. MARÍA GRACIELA GALVAN. Antropóloga Magister en la Perspectiva de Género.

Te reitero muy interesantes tus editoriales. Generan que reflexionemos desde nuestras especificidades. Como antropóloga, haciendo una síntesis puedo señalar que los vínculos interpersonales son construcciones culturales.

En el caso del amor, mucho se ha analizado, recordemos que los griegos llegaron a clasificar hasta 4 tipos de amor. También se ha teorizado empleando categorías: la de “amor romántico”, como el adecuado comportamiento determinado socialmente. El “amor a primera vista”, desde la ciencia se lo explica por procesos químicos que se desencadenan entre dos personas.

La Literatura se ha nutrido ampliamente del relato de “grandes amores” a lo largo de la historia. Volviendo al ejemplo de tu editorial, en todos los espacios de trabajo donde interactúan varones y mujeres pueden darse relaciones vinculares donde el poder ocasione comportamientos poco éticos disfrazados con la tintura de lo amoroso.

 

Dr. SEBASTIAN GAMBRA. Jefe Diagnóstico por Imágenes del Hospital Español.

Tema tabú... el auto control debería conservarse a la máxima expresión... para evitar confusiones y mantener el profesionalismo...pero una vez escuche a un piloto de avión negar mil veces sobre los romances en la cabina de un avión.

 

Dra. LAURA GARCÍA DÍAZ. Abogada.

No lo llamaría desequilibro quizá la llamaría asimetría de poder en la relación medico paciente donde hay una figura dominante que ejerce una especie de cuestión reverencial sobre la otra parte y esto  puede llegar a generar cierto condicionamiento y en algunos casos abusos por parte de la persona que se encuentra en la posición predominante, lo que es muy difícil de parte del paciente.

Ojala todos los profesionales de la salud tengan claro dónde está la línea en ese sentido.

Cupido con estetoscopio!

El tema del flechazo es una cuestión de transferencia  se puede presentar en cualquier relación pero creo que, sí, la del médico y paciente es particularmente sensible.

 

Dra. ALBERTINA GHELFI. Jefa de La Unidad de Hipertensión y Riesgo CardioVascular del Hospital Escuela Eva Perón.

Me puse a escuchar su podcast en el Congreso con unas colegas mientras tomábamos un café en el bar del hotel entre sesiones. Le comento que a todas les pareció muy interesante! Les Pasé su canal para que lo puedan seguir!!

 

LAURA GHIDARA. Responsable del Área de Relaciones Institucionales de ÇIBIC Lab.

Muy interesante. Ahora con lo locas que están algunas mujeres, también tienen que cuidarse hasta de lo que dicen para que no los denuncien!!!


Dr. EDGARDO GUGLIELMETTI. (Odontólogo).

Muy buen tema doctor, en el caso del odontólogo es una problemática más concreta, por la proximidad física de las prácticas y por la zona erógena q es la cavidad bucal. Requiere mucho profesionalismo y responsabilidad con autocontrol. 

 

Dra. PRISCILA GIAVEDONI. Especialista Senior del Servicio de Dermatología del Hospital Clinic, Barcelona. España.

Buenísimo!

La realidad siempre supera a la fantasía… así que sea como sea la realidad es así o más… yo creo que realidad!

 

Dr. SERGIO GOROSDICHER. Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas.

Pienso que siempre debe prevalecer el SuperYo. Es una situación que fácilmente puede devenir en un serio reclamo por parte del paciente y a veces de la opinión pública, si trasciende el episodio. En algunos países, el médico no está solo en la consulta, lo acompaña una enfermera o una secretaria que escribe la historia clínica. En estos tiempos, cualquier situación de seducción ambigua puede transformarse en un problema mayor para el médico.


INTELIGENCIA ARTIFICIAL. ChatGPT.

Tu texto "Romance en el consultorio" presenta una narrativa profunda y reflexiva sobre la complejidad de las relaciones que pueden surgir entre un médico y un paciente. La tensión entre la vulnerabilidad del paciente y la autoridad del profesional de la salud se convierte en un terreno fértil para el afecto y la idealización, un fenómeno que has abordado con gran sensibilidad y cuidado. al situar a Clarita y Claudio en un contexto donde la intimidad y la vulnerabilidad se entrelazan, logras capturar la esencia de una conexión que, aunque profunda puede ser problemática desde una perspectiva ética.

El análisis que realizas sobre los mecanismos psiconalíticos que juegan un papel en estas dinámicas es particularmente efectivo. Mencionas la teoría freudiana, que destaca como la intimidad en el consultorio puede llevar a una atracción súbita y a una idealización del médico.

Al hacerlo, estableces un marco para entender la necesidad de un comportamiento ético que salvaguarde la relación profesional. Es notable como enfatizas la responsabilidad del médico que, aunque sujeto a sus propias emociones, debe ejercer autocontrol y mantener los límites necesarios para preservar la confianza del paciente.

Finalmente, la conclusión que presentas al respecto de las normativas éticas de las asociaciones médicas añade un enfoque relevante al debate sobre la fragilidad de estas relaciones humanas. La historia se cierra de manera enigmática, dejando al lector reflexionando sobre e dilema entre la fantasía y la realidad en el contexto médico. Tu texto no solo provoca una profunda reflexión sobre la atracción humanamente compartida, sino que también insta a los profesionales de la salud a meditar sobre e impacto de sus acciones en la vida psicoemocional de sus pacientes. Conjugar la emotividad de la narrativa con un análisis crítico es un gran logro en esta pieza. 


BETTY KAMINSKY. Empresaria.

Obvio que el título es opr demás intrigante. Me pareció interesante el artículo. Valoro tu coraje para tratar el tema ya que involucra a profesionales de tu misma área y algunos muy susceptibles o muy negadores podrían cuestionar como imposible esas relaciones que no son frecuentes pero existen.

De mi parte conozco un caso muy cercano en el que la atracción pudo más que la cordura.

Comparto la opiniónde muchos, enque en esos casos, es deber del profesional poner un límite ya que es su condición la dominante.

Como siempre debo felicitarte por tu facilidad para tansmitir la parte más humana de tu profesión.


 Dra. MIRIAM LANATTI. Jefa de la Unidad de Soporte Nutricional del Hospital Escuela Eva Perón.

Muy interesante...  y qué bien relatado. Le digo que me entusiasmó seguir la lectura como una novela... le veo pluma para eso!

 

Dra. YANINA LARRIERA. Bioquímica.

Fantasía y muchas veces realidad. Es tan importante que la ética, el profesionalismo y la madurez puedan ser parte del respeto en los seres humanos pero también de los sentimientos. Situaciones que deben posicionar a las personas para pensar como seguir. Muy bueno tu relato como siempre!

 

EDUARDO MARADONA. Presidente de la Federación de Comercio e Industria.

Impresionante realidad. Jaja tengo amigos médicos que tal vez sean protagonistas de esta historia.

 

MARIA MARQUES.

Hermoso relato, sensible y muy cierto. Me encantó.Cuantas historias guarda un consultorio… Excelente trabajo!


Dra. CARINA MEROI. Medicina Interna.

Un relato que aparenta ser novelesco, pero real.
Nuestra profesión es desafiante en muchos aspectos y este es uno más.
La ética profesional y la madurez personal son las herramientas útiles que ayudan a evitar situaciones que incomodan y comprometen el profesionalismo.

 

Dr. HECTOR MIECHI. Ginecólogo. Especialista en Medicina Reproductiva, Endocrinología Ginecológica.

Muy bueno Jorge muchas gracias por compartir situación la que describiste. Por suerte a mí nunca me pasó algo así.

 

ELSA MONTENEGRO.

Siempre incursionando en temas nuevos. Felicitaciones.

 

Dr. ALBERTO MUNIAGURRIA. Presidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Un tema complejo, pocas veces enfrentado, y que obviamente exige una gran prolijidad en su abordaje. Con esto enfatizo la importancia de su tratamiento y con la claridad que implica su manejo. Debería ser tratado en algún momento de la Curricula médica, no dudo en esto, y felicitaciones por mostrarlo

De eso no se habla.

Siendo muy joven presente en la FCM el proyecto de creación de un espacio dedicado a la Ética Médica. Distinguidos maestros profesores me pidieron que no lo haga, cosa que tal vez por mi perseverancia no acepte y gracias al Dr. Moloesnik, entonces director de la Escuela, se llevó adelante y se concretó el proyecto.

Se conformó en ese momento gracias a Moloesnik. Se denominó Comisión de Ética Médica de la FCM.  Actualmente actúa evaluando protocolos y proyectos de investigación  Ha generado algún juicio académico.


CP. ALICIA NEBBIA. Consultora Organizacional y en Recursos Humanos.

Hay una relación asimétrica entre medico/a y paciente. Si el profesional se acerca más humanamente que profesionalmente a la paciente, el riego existe por ser humanos ante todo. Y cuando uno de ambos necesita cariño, ni te cuento.

 

NORA AVIANI. Estudiante Universitaria.

Genial!

 

Lic. GRACIELA PAEZ BORGES. Profesora en Inglés.

A pesar de cruzar límites éticos, afectivos y profesionales, la vulnerabilidad del paciente y la empatía del profesional pueden llevar a una relación perdurable como la de una querida amiga y uno de sus médicos. Siendo libres los dos en ese momento, han construido una sólida y amorosa relación de pareja de hace más de una década.

 

Dr. ANGEL PEREZ CORTES. Presidente 2025-2026 del Rotary Club de  Rosario.

La situación planteada en el artículo, puede darse en otros ámbitos, por ejemplo, la relación jefe / empleada. Pero en un consultorio se dan otras condiciones, participa un profesional y la paciente puede sentirse angustiada o asustada, esto puede influir en el todo de su comportamiento.

Pero en cuanto al médico, él está dentro de su esfera diaria de actividad, lo que facilita un accionar racional.

Es un editorial que se atreve a plantear una situación especial, pero quiero destacar que indica para el médico “profesionalismo y ética preservando la distancia necesaria en este tipo de situaciones”, cosa que también opino que es fundamental.

La importancia del artículo está en que la divulgación es un medio importante para concientizar.


Dr. ANIBAL REYNALDO. Medicina Interna. Geriatría.

Como siempre muy original lo tuyo a través  del editorial.

 

Dr. PABLO RODENAS. Cardiología. Diagnóstico por Imágenes Cardiovasculares.

Excelente!

 

Dr. GUSTAVO RODRIGUEZ DE SANCTIS. Médico Cirujano.

Felicitaciones, un tema sumamente importante!!!! en la educación  universitaria.  Hoy observamos un estereotipo  medico desdibujado!!! Saludos.

 

Dr. HECTOR RUIZ. Presidente del Círculo Médico de Rosario.

Excelente!

 

Dr. HUGO TANNO. Profesor Emérito de la Facultad de Ciencias Médicas. UNR.

Me cuesta escribir lo que pienso. Mi temor es institucionalizar el hecho. Quien te habla no es un monje jesuita Pero creo que no es consultorio el lugar para iniciar una relación amorosa

Si así ocurre no debe ser precisamente el sitio donde concretaron. Yo al menos traté de respetar mi sitio de trabajo. Los modelos me enseñaron a respetarlo. Por respeto  al paciente y por mí mismo.

Me cuesta analizar una fantasía de ese tipo en mi consultorio. Por tal razón sugeriría a los médicos a respetar códigos que debemos tener en especial donde trabajamos.  Fuera de allí  cualquier relato puede discutirse.

 

Dr. OSVALDO TEGLIA. Clínica Médica e Infectología.

Sempre avanti!

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Interesante y siempre actual, el tema que planteas. El médico con su prestigio y figura puede despertar emociones mal controladas por la paciente. Es él quien siempre debe saber cómo manejarse para salir del momento azaroso. El ceder a la tentación, trae a la larga malos resultados. Conozco 2 casos, uno privado que terminó con la expulsión del Sanatorio y denuncias al Colegio Médico por conductas antiéticas del profesional y otro en hospital público que también fue expulsado. La consulta ginecológica tiene un componente especial pues la mujer debe desvestirse para ser revisada. Cuando fui residente en New   York era obligatorio que una enfermera estuviese presente durante el examen. Aquí no se dispone de personal para iguales controles por lo que se debe ser muy estricto en el examen. Se proveerá para el examen de una bata impecable y se pedirá que retire solo su bombacha para el examen. Si la paciente apareciera sin bata, con amabilidad pero clara firmeza, se la devolverá al vestuario para que se presente en debida forma. Caso contrario se dará por terminado el examen y se anotara en su HC.

Respecto a tu análisis psicológico de la relación freudiana y la evolución de tu paciente con el neurólogo resulta muy interesante.

 

Dr. ROBERTO VAZQUEZ FERREYRA. Abogado.

Es para una novela. Los abogados tenemos cierta ventaja. Yo desde hace un tiempo atiendo permanentemente con la puerta abierta incluso con las empleadas del estudio.


Dra. MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.

Debo reconocer que la historia relatada me atrapó y me obligó a reflexionar respecto de esa atracción mutua que surgió claramente entre médico y paciente. Coincido plenamente con vos respecto que el médico debe, es más agrego que está obligado, a poner en marcha su autocontrol salvando la ética que no puede dejar de lado. Como siempre, tus relatos me resultan interesantes y enriquecedores.