lunes, 15 de junio de 2026

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL DE JUNIO 2026.

 

“POR FAVOR NO TE QUIEBRES”

Un análisis del llanto en los hombres.
De la austeridad estoica a un acto de coraje.

 

 

Dr. RAUL BORTOLOZZI. Clínica Médica.

En uno de los sports del San Patricio el Toto, mi hijo, perdió en fútbol que era para él lo más importante y se puso a llorar. Un padre del equipo le dijo....cómo vas a llorar... a lo cual respondo que sí no lo hace lo agarro a cachetadas hasta que llore. Hay ciertas cosas que movilizan de una forma que es excepcional a quien no se le pianta un lagrimon!!!.

 

Dr. OSCAR BOTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Muchas gracias Jorge. Lindo repaso sobre el tema. En 1991 hice una pasantía en el Instituto Curie de París y allí me encontré con un investigador argentino exilado en los tiempos de Onganía. Recordando ese tiempo en una reunión en la facultad y los experimentos que hicimos juntos, de repente me quebré. Humanos somos. Abrazo!

 

Dr. MARTIN BUNCUGA. Presidente de la Asociación Argentina de Nutrición Enteral y Parenteral (AANEP).

La peor charla técnica posible nos dio los mejores 80 minutos de argentina en un mundial. Se desahogaron antes! Un desahogo prohibido que nos dejó mucho más que un titulo esa selección.

Replantearon muchos valores priorizando el juego sobre simulación y avivadas.

 

Sra. NATALIA CAMPAÑAS. Docente de Educación Inicial.

Que buen análisis a partir de tu experiencia!! Me encantó el tema que es fantástico y sensible. Me gustó tu punto de vista de esa emoción. Gracias por compartir!

 

Dr. GUILLERMO CARROLI. Director del Centro de Estudios Perinatales de Rosario (CREP).

Cada vez que me quiebro es una reafirmación de que estoy vivo. Gracias Jorge por traer a mi mente tantos momentos hermosos de mi vida incluyendo a aquellos junto a tu familia.


Sta. SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.

Es la expresión más sincera del ser humano. Hay que liberar lo que uno siente, si no el cuerpo se enferma. Qué hermosa editorial. Gracias por compartirla!

 

Dra. SANDRA DELLARA. Escritora, Comunicadora Social y Académica.

Muy bueno!

 

Dr. GUSTAVO ENZ. Abogado.

Excelente descripción inicial.

Al final la emoción siempre se impone pues es propia del ser humano. El manejo de la misma es cultural, diferente en las sociedades. No es lo mismo en la Inglaterra victoriana que en Sicilia o Argentina.

 

Dr. RICARDO ESPAÑA. Oncología Clínica.

Excelente!

 

Dr. OSCAR FAY. Presidente del Claustro Académico de la Academia Provincial de Ciencias Médicas.

Muy lindo, muy fresco, muy real, sincero y oportuno con los tiempos actuales. Salute!!

 

CP. JORGE FELCARO.CEO del Estudio Contable Felcaro, Roldán & Asociados.

Hermosas reflexiones sobre nuestro llanto en tantas circunstancias de nuestras vidas, las alegres y las dolorosas !!!

 

CP. RAUL GALINDEZ.CEO de Mergers & Adquisitions.

Impecable e imperdible. No vi errores, tal vez porque el alma se me asomó a los ojos. Felicitaciones!!! 


Lic. MARIA GRACIELA GALVAN. Antropóloga. Magister en Género.

Son muy interesantes tus análisis, porque en mi caso, me posibilitan esbozar algunas reflexiones desde la Perspectiva de Género. Del como el significado de una palabra "quebrar" connota según el contexto en que se usa. El como las distintas sociedades teniendo una matriz patriarcal han determinado estereotipos del ser "varones" y "mujeres" con roles y características diferenciales. Estableciendo, que está permitido y qué no, hasta en los comportamientos y el manifestarse emocionalmente.

 Dra. LAURA GARCÍA DÍAZ. Abogada.

Jorge, me encantó. Te recomiendo un libro sobre el tema que me resultó muy interesante en mí camino para tratar de ser una persona más compasiva con los seres humanos:

 https://www.amazon.com/Saturns-STUDIES-JUNGIAN-PSYCHOLOGY-ANALYSTS. El autor es psicoanalista, un señor entrado en años, realmente una eminencia que no se limitó en su trabajo a la parte académica sino que también practicó la clínica durante toda su vida.

El cuenta que cuando daba charlas para hombres y para mujeres, los hombres raramente preguntan cómo funcionan las mujeres pero las mujeres sí se quejan de que no entienden a los hombres. Y él les responde básicamente que el problema de la mayoría de los hombres es la soledad y explica cómo lo viven (arquetípicamente hablando, no). Aunque no encajes en el arquetipo, tu relato demuestra la presión social que se te impone igual, sin escapatoria. Todo parece muy moderno estos días, pero hay cosas que no cambian.

 

Dr. ENRIQUE GIAVITTO. NeuroiRadiología.

Qué bien Dr. Es bueno saber que uno no está solo. Seguro que cuando escribía estas notas se le enturbió la vista, como a mí cuando las leía. Gracias

 

Dr. SERGIO GOROSDICHER. Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas.

Excelente tema, poco abordado....habría que desterrar el  “no te quiebres", sinónimo de una fragilidad inexistente, ya que es bueno y sano " liberar el alma a través de los ojos" como escribió el gran Borges....sobre todo sí uno habla de lo mejor que cada uno tiene en su vida : su familia....y el recuerdo de nuestros queridos y añorados viejos.....

 

Sr. RICARDO GRILLO. Representante de ventas médicas. LEPETIT PHARMA S.A

Sencillamente sensacional, querido doctor Jorge, la idea de describir al hombre que llora lágrimas de profundo agradecimiento, de una paz arraigada en el conocimiento que la química del sollozo no es ablandar, resquebrajar, mostrar signos de debilidad, es simplemente agradecer y honrar por la entrega a nuestros mayores, aquellos que marcaron un derrotero estoico de la vida. El día a día del poder de la disciplina de que hacer frente al mandato social, el hombre que por naturaleza es fuerte y protector. A veces lloramos en silencio, sobre todo las pérdidas.

Es como el fuego ágil que arrasa el bosque, el fuerte viento aviva las llamas hasta la llegada reparadora del aguacero. Llega, moja, sosiega la quemazón y restaura el alma. No te quebraste, mostraste que el niño aún está dentro, él repara y respalda al hombre frente al desafío improbable de huir. Que belleza de relato…!!!

 

Sra. BETTY KAMINSKY. Empresaria.

Te encontraste con otra llorona que al final del relato también estaba llorando!

Es un día especial para mí y lloro un poquito no sé si lloro por la juventud perdida y la entrada directa a la vejez o porque realmente los recuerdos me invaden y me ponen nostálgica porque yo todavía creo que soy la criatura de cinco o seis años que corría por las calles de mi pueblo y bueno ya soy una señora  diríamos vieja, dicha  con cariño, abuela que fue lo más lindo que me paso en la vejez y con 79 años y dispuesta y preparándome para cambiar de década que me encantaría porque sigo aferrada a la vida a las cosas lindas a todo lo que sea disfrutar siempre tengo esas ganas como si tuviera porque quince años. Cuando veo 79 me impacta. No puedo creer que haya vivido tanto ya pero estoy muy feliz lo mismo y por eso me emociono yo creo  que la emoción es parte de la felicidad, es parte de la nostalgia, es parte de los lindos recuerdos, en fin vos los explicaste mejor que yo que lo explico al nivel que yo lo siento, la tristeza me provoca llanto pero la alegría y al felicidad cuando es intensa también me provoca llanto así que te entiendo perfectamente.

Todas tus editoriales me gustan porque tocas unos temas que llegan al alma. 

 

Dra. YANINA LARRIERA. Bioquímica.

Precioso texto!

 

Dr. SERGIO LUPO. Clínica Médica. Director del Centro de Asistencia e Investigación en Clínica de Inmunocomprometidos, CAICI.

Muy bueno! Te felicito Jorge.

 

Dr. HECTOR MIECHI. Ginecología. Medicina Reproductiva.

Excelente Jorge como siempre!


Sra. STELLA MARIS MILESSI. Directora de Escuela.

Creo que es mejor poder exteriorizar y no quedarse con un nudo en la garganta.

 hoy un video de Messi. Hasta él, ante un estadio mirándolo, llora.

 

Lic. MONICA MOLINA. Directora en la Universidad Nacional de Rosario. Secretaría Privada del Rector.

Una nota emotiva por donde se la mire. Un abrazo y gracias otra vez por compartir conmigo.

 

Lic. MONICA NICOLAU. Directora de escuela nivel secundario.

Hermoso tu texto, siempre me enternece cuando haces referencia a tus viejos.


Dr. LEANDRO NOVAU. Pediatría. CEO de Activar Salud.

Muy emotivo Jorge. Que lindas palabras!!


Dr. ANGEL PERÉZ CORTÉSProfesor Honorario UNR. Presidente Rotary Club de Rosario. 

En el editorial “Por favor no te quiebres”’se plantea un tema de gran trascendencia humana. Sentencias como “si algo se quiebra es frágil” quizás pueda ser aplicada en los objetos, pero en los seres humanos es más opinable. El artículo lo trata con gran maestría, ya que se analiza hasta con hechos vividos por el autor.  Este grado de sinceridad nos acerca más a un planteo intimista que nos lleva a repasar nuestras propias realidades. Además el escrito 
va acompañado con ilustraciones que nos sumergen más en las profundidades de nuestro interior.
Recordemos que el Emperador Marco Aurelio, además  filósofo y gran figura del estoicismo, pregonaba la importancia de adentrarse en uno mismo, para que luego apliquemos las medidas correctivas necesarias.
Todo esto refleja un artículo humano, analítico y de gran importancia. 
Mis felicitaciones.

 

Dr. JUAN PREMOLI. Cirugía. Urología.

Quiero comentar algo que nos decían cuando éramos chicos,  “los hombres no lloran”,  nos sugerían desde nuestra tierna edad a que no nos quebremos,

 

Sra. SARA REGUERA. Docente nivel secundario.

Muy bueno!!

 

Dr. ANIBAL REYNALDO. Clínica Médica.

Me veo tan reflejado porque también tengo una emocionalidad fácil y con mucha frecuencia, a veces lagrimeo, y he tenido familiares íntimos que me dicen “papá por favor no te pongas en llorón”!. Me siento tan identificado por lo que escribiste por lo que de alguna forma aludiste a mi forma de ser.

 

Dr. HUGO TANNO. Profesor Honorario de Medicina. Facultad de Ciencias Médicas, UNR.

De corazón te felicito en la elección de este tema. Con tu ejemplo, que es excelente, pones de manifiesto un sentimiento que algunos equivocan en su interpretación

 Se puede llorar por tristeza o por felicidad. Es la manera de expresar una emoción. Aquel que no la esconde exhibe  su humanidad. El que a determinada edad tiene la capacidad de exhibirla y no esconderla habla en favor de su humanidad. La distinción que recibiste la agradecesite con las lágrimas que aparecieron en tus ojos. No la pierdas nunca.

 Gracias! Excelente ejemplo.  Este fue un tema hablado hace años con mi maestro de vida el Dr. Isaac Abecasis. Muy buen ejemplo para una muy buena reflexión.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Sos una fuente inagotable de temas  interesantes!  Y concuerdo, la expresión "te quebraste" no es feliz pues indica una fragilidad que no existe.

Las emociones demuestran sensibilidad, no fragilidad. Personalmente, sí, me emociono, las lágrimas aparecen pero nunca he creído que ello menoscabe la masculinidad. Es cierto que la tradición impulsaba un macho impávido pero tenemos que saber descartar los imperativos maliciosos. Si un varón lagrimea es por su sensibilidad y no por debilidad. Y en cuanto a las definiciones, me quedo con lo dicho por Borges!


Dra. MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.

Jorge leí tu editorial y,como siempre, me pareció profundamente real e interesante. No pude dejar de recordar a mi padre, que con los años se quebraba con mas facilidad y eso nos provocaba una inmensa necesidad de abrazarlo. Era una muy buena persona y muy sensible. Sus lágrimas lejos de significar fragilidad, nos ratificaron qué era un gran humano muy sensible. Gracias por llevarme a esos recuerdos imborrables!!! 

miércoles, 3 de junio de 2026

                  “POR FAVOR NO TE QUIEBRES”

Un análisis del llanto en los hombres.
De la austeridad estoica a un acto de coraje.


 Dr. Jorge O. Galíndez*

 

 “No vayas a llorar, no te quiebres”, me susurró María Rosa, mi esposa, sentada a mi lado justo cuando me paraba tras ser convocado al estrado para recibir un Reconocimiento Profesional que consideraba trascendental en mi carrera.

 Bien sabe ella con qué facilidad me invade el llanto, muchas veces por cuestiones ínfimas, que me son tan difíciles de explicar.

 Más adelante veremos cómo siguió ese inolvidable momento.

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 Siempre me ha  parecido injusta esa máxima no escrita por el cual al hombre no le es conveniente que se lo vea llorar. No mostrar una emoción, aún en momentos claves de la vida, parece ser el precepto que, de no ser cumplido, nos pone en serio riesgo de tener que escuchar en un lenguaje lleno de prejuicios culturales, la  sentencia de  esas dos palabras que tanto significado negativo tienen.

Se quebró!!!"


 En circunstancias en las que siento súbita felicidad, muchas veces difícil de explicar racionalmente, me comporto como un llorón incorregible y como consecuencia  siempre me ha fascinado intentar entender  este fenómeno incontrolable lo que me llevó a buscar, en primer lugar, la respuesta  en la fisiología. Allí reparé que la función reguladora del sistema nervioso parasimpático liberando neurotransmisores que luego estimulan  las glándulas lagrimales es la que provoca el incontrolable llanto emocional ante este tipo de situaciones nimias pero, felices al fin que, sin dudas, expresan nuestros sentimientos más profundos.


 Pero el tema es aún más complejo ya que el fenómeno fisiológico no alcanza para explicar el porqué de nuestras emociones que lo preceden y los secretos de nuestra experiencia inconsciente a los que deberíamos sumar, para complicar aún más la situación, los contextos sociales y culturales que nos rodean.

 

 Profundicemos, ¿Cuál es el significado implícito que conlleva expresar “se quebró”?

 Es evidente que sí algo se quiebra es frágil, no tiene la solidez necesaria, no está hecho de material suficientemente denso y como consecuencia expresa debilidad y carencia de la armadura defensiva de sentimientos que todo hombre, por mandato social, debería siempre tener.

 

 A través de los tiempos, la expectativa de que los hombres se mantengan fuertes y contengan sus emociones ha estado presente en las más diversas culturas.

Vaya como ejemplo lo que predicaban los estoicos, aquella escuela filosófica de la antigua Grecia  que tanto influyó en el imperio romano, donde el énfasis era puesto en el desarrollo del carácter y donde la regla imperativa era reaccionar con el razonamiento y  nunca dejarse llevar por las emociones a las que consideraban efímeras y muy alejadas del autocontrol por lo que debían ser reprimidas o manejadas con equilibrio austero evitando que nublen la razón.


 Diametralmente opuesto es el análisis mucho más actual de ese “quiebre” emocional que hacen aquellos que invocan hoy los defensores de la igualdad de género que lo interpretan como un acto de coraje y un desafío a las llamadas normas de género asegurando que llorar en público aleja de forma saludable a los hombres  de lo que dan en llamar  “masculinidad tóxica”, terminología que explican es históricamente, la promotora de la supresión emocional.


 Por otro lado no dudan en expresar que ese llanto emocional contribuye también al debate sobre cómo las normas sociales deben evolucionar y aceptar como naturales una gama más amplia de expresiones emocionales.

 Con sus pros y sus contras éstas dos desafortunadas palabras siguen inquietándome y me incitan a la búsqueda permanente de encontrar una frase que reemplace esa sentencia y que transmita el significado positivo de  la profundidad psicológica que expresa el llanto.

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En su búsqueda leí y releí muchas frases que me impactaron e ilustraron pero ninguna me identificaba totalmente hasta que encontré aquella de Borges que, con su estilo único, lo definió en “El Aleph” como:

“El alma que se le  asomó a los ojos”




 De vuelta al atril, donde estaba disertando tranquilo, de forma coloquial y con voz segura! 

 Era la tercera vez que la ciudad reconocía mi trabajo profesional y el Recinto de Sesiones del Concejo Municipal estaba colmado de familiares, colegas, amigos, ediles y funcionarios.


 

Todo cambió cuando llegó el momento final, el de los agradecimientos, y fue allí cuando me atravesó como una puñalada la imagen de dos sillas vacías.

 De pronto sentí ese inexplicable pródromos que tanto conocía, el ceño se fruncía, adelantándose a lo que bien sabía iba a suceder!

 Ante lo imposible de evitar, detuve las palabras con plena conciencia que mi cara y los ojos húmedos me delataban por lo que, como me habían enseñado, volví a respirar hondo y mirar al fondo de la sala evitando cruzar miradas.

 Nada sirvió, las lágrimas aparecieron silenciosas y cristalinas y ya entre vergonzosos  sollozos recité las simples palabras que había escrito en la dedicatoria del libro y, con la mejor voz que pude dije,

“Esto es para Uds. mis queridos viejos”!

 ¡Que me voy a quebrar, 

María Rosa!

 Sólo los estaba honrando con lágrimas!


 

*  Médico Distinguido de la ciudad de Rosario. Autor de “Ya no es tan grave. La historia de los médicos que enfrentamos al sida” y “Mientras el mundo se transforma. Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo”