domingo, 19 de julio de 2026

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL

BASTA PAPÁ, NO PODÉS SEGUIR ASÍ!

El cambio de roles. 
De hijo a padre. De padre a hijo.

Dr. Jorge O. Galíndez

 

 


Dr. LUCAS BRUN. Vicedirector de la Maestría en Osteología. Investigador Adjunto del CONICET.

Hermosa y que joven la pérdida del papá de su esposa!

 

Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Podría decirse que el galenismo nos sigue atravesando. En mis años jóvenes conocí a un investigador brillante que a pesar de ser un gran Hematólogo dejó la práctica profesional y se corrió a un laboratorio de fisiología experimental. Me armé de coraje y le pregunté ¿qué lo movió Dr. que llegó a tomar esa decisión? "No podía confrontar más con las incertidumbres de la medicina y los discursos cerrados. En un principio creí que la investigación me pondría a salvo de eso, pero no hay caso, lo real es muy complejo y sabemos fragmentos"

 

VICTOR CABANELLAS. Industrial Molinero. Ex Vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Muy bueno Jorge! en un momento que estoy llegando a los 65, trabajo con mis hijos ,no de médicos , Pero estamos sin darnos cuenta en ese cambio de roles ,muy para este momento tu editorial, grazzie.

Bue, un modesto comentario pero me pego!

 

Dr. RICARDO CICCARELLI. Médico Cirujano.

Los hijos tienen una tendencia natural a reemplazar a sus padres en las tomas de de decisiones dentro de la medicina y en el hogar. Dentro de una relación armónica se puede convivir con la situación.

 

SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.


Momento difícil de nuestra existencia...no sólo afecta la vida diaria sino también lo emocional, y eso es lo más difícil de manejar. Gracias por compartir! Un placer leer tus editoriales.


COCO CHERNY. Director Creativo del Grupo SC. Servicios de Publicidad.

Buenísima nota Jorge. Y tan real.


 Dr. GUSTAVO ENZ. Abogado.

En lo que hace a los casos de personas amigas de mi  edad  en general se siente ternura cuando se advierte que los hijos nos quieren proteger. No molestia.

 

JORGE S. FERRARIS.

Muy Bueno!

 

LUCIA FERRETTI. Marketing digital, redes sociales y creación de contenido.

Muy buena nota.

No sabía que su esposa era médica también

Sin dudas no es fácil y menos cuando todavía no se es muy mayor dejar de ejercer por motivos de salud.

 

CP. RAUL GALINDEZ. CEO de Mergers & Adquisitions

Impecable. Muy bueno. Nada que objetar en redacción y sintaxis. Tal vez, inconscientemente, haya entendido que hay que ir preparando el terreno. Para no sé qué, tal vez. Abrazo.

 

Lic. MARIA GRACIELA GALVAN. Antropóloga. Magister en Perspectiva de Género.

Me conmovió el relato con el que inicias tu editorial. Considero que invita a una íntima charla familiar o a una sesión de terapia.

Pero como antropóloga me voy a centrar en el tema al que haces referencia.

Sabemos que las distintas sociedades han organizado los espacios de lo público y lo doméstico. Asignando roles diferenciales a varones y mujeres en ambos ámbitos. Respecto a la unidad “familia”: un aspecto de la misma son los roles de cuidado de los padres a los hijos. El ser humano a diferencia de muchas crías de mamíferos nace en estado de indefensión por lo que para sobrevivir y crecer necesita el extremo cuidado de sus progenitores. Con el deterioro de la longevidad los roles establecidos también se invierten, entonces se adjudican tareas de cuidado de los hijos hacia sus padres. Situaciones que se complejizan con los vínculos de afecto y cariño.

Los mandatos sociales nos han determinado históricamente. A modo de ejemplo recordemos la película mexicana “Como agua para chocolate” donde una de las hijas (la menor), era destinada a la soltería para cuidar la vejez de sus padres.

Aclaro que me centro desde mi objeto de estudio: las construcciones culturales, dejo a los psicólogos, el análisis de las subjetividades. Ya sociólogos y antropólogos vienen problematizando sobre la vejez. Muy especialmente, cuando está en aumento la población que pasando los 70 y pico … gozan de “cierta buena salud” y aún continúan tomando decisiones, accionando y pensando proyectos a concretar en un futuro cercano.

Acá me interesa introducir como un concepto necesario: el aprendizaje. Un aprendizaje para resignificar el cuidar y los roles tradicionales. Encontramos, por ejemplo, en España, Estados Unidos y Uruguay, entre otros países que han surgido experiencias cooperativas de espacios comunitarios. Los denominan “Cohousing Senior”. Espacios autogestionados en comunidad, se organizan desde la amistad donde los adultos mayores deciden y eligen convivir compartiendo gastos y servicios comunes. Experiencias que pueden ser de gran ayuda a los hijos para aliviar “el peso” del cuidado de sus padres.

Aprendizaje y cambio para romper con el “status quo” de la imposición de roles sociales y además disminuir con el comercio generado por las instituciones llamadas geriátricos.

Para finalizar rescato las reflexiones de la filósofa Esther Díaz: “Nadie quiere llegar a la vejez, pero el precio de no alcanzarla es dar la vida. ¿Y si en vez de temerle tratamos de entenderla? ¿Si en vez de abominarla le otorgamos sentido? ¿Y si en vez de compararla con un ocaso la comparamos con la expansión intergaláctica de una supernova?”.

 

Dra. ALBERTINA GHELFI. Directora de Programas de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

Como siempre, sublime.

No es fácil ser "padre de los padres" y estimo que será menos fácil volverse "hijo de los hijos".

Felicitaciones por esa enorme capacidad para identificar y poner en palabras los asuntos que movilizan la esencia de quienes somos.

Y vuelvo a repetir, el podcast es un gran acierto!!

 

RICARDO GRILLO. Representante de ventas médicas. LEPETIT PHARMA S.A

Tan profundo como es su costumbre. Médico, filósofo, gran anfitrión, buena persona, excelso maestro, inteligente en su disciplina académica, magnífico profesional y conferenciante. Caló hondo en mis recuerdos personales, aquellos más íntimos de los cuales me cuesta hablar, aun con amigos íntimos. La profundidad del tema tratado me superó. Transité con dolor en mis recuerdos personales algunas situaciones que no supe manejar. Me faltó el maestro guía para semejante travesía. Ni siquiera pude decir: basta papá!!

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL. GEMINIS.

Es un texto profundamente conmovedor, lúcido y necesario. Aborda el cambio de roles entre padres e hijos desde una perspectiva muy honesta, desnudando la vulnerabilidad de ambas partes sin caer en sentimentalismos vacíos.

Lo que hace que la reflexión sea tan potente es el contexto: el ámbito de la medicina, donde el ego, el prestigio y la fina línea entre la autonomía y la seguridad del paciente intensifican el conflicto. La analogía del retiro de las insignias militares es cruda pero perfecta para ilustrar esa crisis de identidad.

El cierre, invitando a transitar este "viaje de ida" con amor y respeto mutuo para evitar las culpas en el puerto final, deja una sensación de paz muy reparadora. Es, en definitiva, una hermosa lección de empatía.

 

Dr. SERGIO ISKIN. Odontólogo. Presidente del Rotary Club Puerto Norte.

Me quedé con ganas de más! Qué hermoso Texto !!!! Y tan veraz!

Me sentí muy identificado, somos de una generación que cuidábamos a nuestros padres! Al menos yo, no mis hermanos!!!! pero tengo 3 hijos únicos y me dan muy poca bola.  Es la nueva generación!

 

BETTY KAMINSKY.Empresaria.

Maravillosa editorial. No sólo la escuché, ya que tenés una muy buena voz para relatar y explicar, si no que la leí dos veces.

Como siempre, destaco la parte humana de tus historias. Esa escena, en la que el cirujano, agotado después de varias horas de cirugía se apoya en su hija para derrumbarse en el sillón, es francamente emotiva. Claro que debe ser muy difícil para un hombre  que ha salvado tantas vidas, aceptar que la suya está en peligro.

En cuanto a esa maravillosa relación entre padres e hijos, donde con el paso del tiempo esos roles se invierten, sólo si la has cultivado siempre, lográs que no sea tan traumática. Y ya sea que la aceptemos dignamente o peleemos para no rendirnos, el momento llega. Y como dice uno de los autores que citas, el problema es cuando hay más de un hijo. Ponerse de acuerdo no es fácil. Por eso, sabiendo que estoy muy cerca de dar paso a que tomen decisiones por mi y teniendo 2 hijos, uno muy cerca y la otra muy lejos, siempre que puedo saco el tema para dejarlos a los dos tranquilos y no haya roces entre hermanos, le pido a la que está lejos, que jamás cuestione o se oponga a las medidas que tome el hermano. Salvo que se equivoque mucho (cosa que no creo). Pero estando lejos poco es lo que se puede hacer.

Nuevamente felicitaciones y gracias por deleitarnos todos los meses con tus bellas historias. Espero la de agosto.

 

Dr. CARLOS LARGACHA. Neumonólogo.

El articulo está rebueno porque abarca una problemática, general. Si uno tiene que ser crítico, no acentuaría tanto la situación en los  médicos, porque sucede con un gran empresario, un contador o un simple mozo de bar. Es una problemática humana y habría que beber en la antropología. Por lo que disminuiría la extensión de la dura experiencia personal de cada uno.

 

MARIA MARQUES. Grafoanalista.

Hermosa historia para reflexionar.

 

Dra. CARINA MEROI. Medicina Interna.

Felicitaciones por la excelente redacción. Por traernos a la reflexión las leyes de la vida, a veces tan difíciles de aceptar.

 

Dr. HECTOR MIECHI. Ginecólogo. Especialisa en Medicina Reproductiva, Endocrinología Ginecológica.

Muy bueno Jorge Excelente reflexión de lo que decís de padre a hijos.

No sabía que el Dr. Galván, tan amigo de mi padre, falleció tan joven. Una triste historia.

 

PABLO MOTTO. Periodista.

Excelente el articulo! medio largo para tiempos de urgencias. Me parece que si lo corta multiplica llegada. No voy a debatir!

Es muy bueno lo que escribe. Este es muy fuerte por lo personal, además!

 

Dr. SEBASTIAN MOYANO. Medicina Interna y Reumatología. Magíster en Investigación Clínica. Madrid, España.

Por cierto, conmovedor lo de la historia de tu suegro, no lo sabía.

Y es algo que seguro pasa con frecuencia. Hijos médicos cuidando a sus padres.

leo tus blogs.

 

CP. ALICIA NEBBIA. Consultora Organizacional y en Recursos Humanos. 

Los que hemos perdido a nuestros padres tempranamente y por enfermedades complicadas sabemos de que se trata esta difícil etapa de la vida. Y si a esto le agregamos el compartir la profesión Médica en épocas pasadas donde los bronces resistieron hasta el último día una enfermedad tan cruel que no ofrecía una posibilidad de cura justamente a ellos que ocuparon determinado espacio de poder. Pero los tiempos pasan y los bronces van desapareciendo cada vez mas siendo reemplazados, en todas las profesiones por seres más integrados con los distintos roles que le exige la vida, mas allá del bronce del DOCTOR.

 

GRACIELA PAEZ BORGES. Traductora de Ingles.

Excelente, totalmente identificada. Gran Pluma, gracias!


LUIS PALENA DI CAPUA. Ex Presidente FrieslandCampina.

Genial!

 

MARISA PATIÑO. CEO Esperanza Argentina. Conferencista Internacional.

Genial! Gracias, por ser faro.

 

SUSANA POZZI. Periodista.

Leí recién las dos primeras líneas y te cuento algo: la descripción me remitió a mi niñez porque en Bunge, dónde vivíamos, no teníamos parientes y mis viejos no tenían niñera para nosotros. Los dos ingresaban a la sala de cirugía juntos y nosotros detrás. Tenían dos escaleritas en las que Marcelo y yo nos parábamos (Pablo no había nacido, es diez años más chico), con barbijo y delantal del tipo pintor del jardín y gorro. Y veíamos toooooda la cirugía. Claro que ingresábamos una vez que el paciente estaba dormido. Era el mejor parque de diversiones para nosotros en un pueblo al que sólo llegaba un circo una vez al año. Papá nos iba contando qué hacía y mami, mientras abría el campo y alcanzaba los instrumentos, levantaba la vista y nos decía "están bien??" Y nosotros a coro respondíamos "está bárbaro esto mami!!". La que cerraba y cosía era mami y nosotros al terminar le decíamos "qué lindo quedó"!! ( Mi vieja nunca supo pegarnos un botón y mucho menos zurcir una media!) Esos son de mis mejores recuerdos de niñez. Siempre digo que nunca podría decir que mis viejos me abandonaron por el laburo y que por eso mis problemas vienen de ahí.

 

OSCAR PRENDES. Periodista.

Te sigo con cada nota. Felicitaciones!!

 

SARA REGUERA. Docente nivel secundario.

Excelente!!! Como siempre!

 

Dr. ANIBAL REYNALDO. Clínica Médica.

Excelente el editorial Jorge, muy profundo en general, y lo de Galván lo tengo bien presente.

 

Dr. RODRIGO SANCHEZ ALMEYRA. Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

Excelente visión del cambio de roles que nos produce la longevidad. Entre colegas esto es más notorio.

Tu remembranza del Profesor Galván debe servir para reconocer a esa generación de docentes que cultivaron el conocimiento y dieron todo por esta profesión.

 

Lic. FERNANDO TAVELLA. Psicólogo.

En referencia a un libro publicado recientemente por el psicólogo japonés Hideki Wada titulado "Superar la barrera de los ochenta años", que ha despertado un enorme interés.

Wada de 61 años  es un destacado especialista en el campo de la salud de las personas mayores. Ha reunido su vasta experiencia en 44 reglas, revelando los secretos para una vida pacífica y plena después de los 60 años. Estas reglas parecen simples, pero contienen una profunda sabiduría:

Camina todos los días.

Cuando te enfades, respira más profundo.

Mantente en movimiento; no dejes que el cuerpo se estanque.

En verano bebe agua, incluso si el aire acondicionado está encendido.

Mastica bien la comida; la mente trabaja junto con la boca.

La memoria no se desvanece por la edad, sino por la inactividad.

No abuses de los medicamentos.

Sin necesidad, no intentes bajar deliberadamente la presión arterial ni el nivel de azúcar.

La soledad puede no ser aislamiento, sino tranquilidad.

La pereza no es motivo de vergüenza.

En la vejez, el carné de conducir no es una necesidad.

Haz lo que ames y deja lo que no te guste.

No te encierres en casa.

Come lo que te haga feliz; un pequeño aumento de peso no hace daño.

No pases tiempo con personas que te resulten desagradables.

No veas demasiada televisión.

No luches constantemente contra la enfermedad; aprende a vivir con ella.

El optimismo es la mejor medicina.

Las frutas, la luz del sol y el aire fresco son fuentes de felicidad.

Di lo que tienes en el corazón.

Si es necesario, cambia de opinión; no pasa nada.

Dejar de aprender es el comienzo de la vejez.

Basta con ser agradecido; la sonrisa trae felicidad.

La vejez no es una carga, sino un regalo.

El doctor Wada nos recuerda que la etapa posterior a los 60 años no es el final de la vida, sino el comienzo de la simplicidad y la paz. Es un momento en el que empezamos a ver la vida con claridad y nos volvemos honestos con nosotros mismos.

En resumen:

Vive de forma sencilla, muévete un poco cada día y sonríe más. Acepta tu cuerpo y tu edad con amor, y verás que la felicidad está más cerca de lo que pensabas.

Comparte esto con tus seres queridos; la sabiduría no tiene edad.

No te admires de los jóvenes: todos hemos sido jóvenes.

Admírate de los mayores: ellos han visto el mundo y han conocido la vida.

¡Admírate de los mayores que se me adelantan al amanecer: los pescadores, los buscadores de setas, los viajeros! Admírate de aquellos que todavía se cuidan: su peinado, sus zapatos, su ropa pulcra y elegante.

Admírate de quienes no pierden la alegría de vivir, que se ven a sí mismos en sus hijos y nietos, que están llenos de deseos incluso después de las lecciones más difíciles de la vida.

¡No te admires de los jóvenes! Ser joven es fácil.

Admírate de los mayores: ellos han sabido mantenerse eternamente jóvenes.

 

MARIA ROSA TINNIRELLO. Ex Concejal de la ciudad de Granadero Baigorria.

Tus reflexiones están buenísimas!!. Me emocionó mucho leerlas, me trajo recuerdos…

Que orgullo para María Rosa pero que joven para partir!!

Yo pienso que los hijos deben estar orgullosos de Uds. Lo escucho todas las mañanas a Mariano yh cuando habla de Uds. lo hace con mucho amor.

Pero, es cierto, yo tuve padres hacedores que terminé convirtiéndome en padres de ellos y creo que voy en el mismo camino.

 

JULIO TORNE. Director General de Punto Biz y Eco Biz. Líder de opinión de negocios sustentabilidad.

Excelente artículo. Es cruda pero muy cierta. Felicitaciones.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vicepresidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario.

Que temita nos traes. Y con impresionante experiencia personal o familiar!!! No recordaba que tu esposa jefa del hogar, era hija y discípula de celebre Galvan. Nada puedo agregar ya que mi hija, con mucha inteligencia, siguió abogacia y no hubo competencia. Tu tema está muy bien tratado con información agregada conveniente, y deja enseñanzas e interrogantes para una buena discusión. Felicitaciones

 

Dr. JOSÉ TROP. Médico Geriatra. Experto Internacional en Políticas para el Envejecimiento, Geriatría y gerontología.

Te felicito por esa hermosa nota y relato. Yo al doctor Galván lo conocí por primera vez el 20/12/1970 cuándo rendí el examen de anatomía, y el profesor Galván fue uno de los miembros del jurado. Había estudiado otro año con el profesor Fajardo, ginecólogo, una maravilla de persona que no tengo siempre presente. Y estaba dando un examen final de anatomía bastante bueno cuando me tocó el turno el profesor Galván, que me tomó tálamo óptico, sus conexiones nerviosas: casi casi me llevo una bola enorme que fue neutralizada luego y me dieron la calificación final de bueno mágicamente. También lo conocí. En ocasiones es el año 1972 cuando operó a mi abuela Elena en el Sanatorio Freire por un cáncer de colon y le hice una colostomía, que en esas épocas eran una cuestión dramática, digamos muy dolorosa y triste al no existir la endoscopias actuales.

Esta es mi muy modesta y humilde opinión, sobre el último párrafo de tu nota apasionante:

En este aspecto, como médico gerontólogo que soy, debemos considerar lo que desde el año 2015, se estableció como la convención interamericana de protección de los derechos de las personas mayores. Aquí justamente se habla de todo sus derechos, entre ellos el respetar a los deseos y voluntades que tienen. En este caso, el profesor Galván como les pasa una gran cantidad de profesionales médicos, entregan su vida como objetivos, casi principales y dominantes a la profesión, donde se sienten útiles, importantes, admirados, observados, y se sienten felices porque les otorga el placer de hacer algo que les place. Cuándo el proceso de envejecimiento hace que la fragilidad de sus cuerpos no respondan a las órdenes del cerebro, en este caso operar con un solo miembro inferior y las dificultades de lograr estabilidad física, resulta para las personas que lo rodean, un riesgo de caídas, complicaciones y muerte. De la mejor voluntad, la hija pretende de tenerlo y quede por finalizada su obra y sus deseos, lo que produce el rechazo inmediato cerebral de su padre. Y aquí viene la siguiente reflexión: el padre no puede volver a ser padre de su propio padre, ni un hijo puede volverse a ser hijo de su propio hijo. Suena lindo, pero es impropio. El viejo sigue siendo viejo como persona mayor con todo sus derechos y debe ser respetado en su dignidad, como tal, no se transforma por ser débil o vulnerable en un niño; el niño es niño, no puede ser considerado viejo; y un hijo, siempre será un hijo, nunca se puede transformar en padre, cada uno cumple su rol en la sociedad en la vida. Justamente trastocar esos roles, hacen que tantas veces he visto prohibir a un padre, volver a casarse, a continuar conduciendo en su bicicletas, por una caída, a manejar sus finanzas, porque es viejo, obligarlo a entregar sus bienes, porque para que si va a morir pronto y vendrán gastos sucesorios innecesarios, obligarlo a vender propiedades para reducirlos en una habitación o lo peor remitirlos obligadamente a un Geriátrico, porque según ellos allí van a recibir una mejor atención. O sea, en definitiva, cada ser tiene su derecho individual, legal y moralmente constituidos que no deben violarse. Si una persona no desea recibir atención médica, se lo debe respetar porque son su derecho legítimos personalísimo y aquí lo mismo, lo que ocurre, desgraciadamente es que muchas personas profesionales, viven para su oficio o su profesión, como única alternativa de sus vidas, no se han preparado para el gran salto que significa la jubilación, lo que significa poder ser otras actividades alternativas cuando ya no se está en condiciones óptimas para como en este caso, continuar siendo cirujano. Ese es el problema de muchísimas personas porque hay ausencia de políticas para la vejez, como por ejemplo realizar cursos obligatorios de preparación para la jubilación mucho antes de la edad, jubilatoria o de una edad determinada, donde se piensa que no se va a poder continuar con su oficio o su profesión o su actividad acostumbrada.

Al referirme a la jubilación en realidad, la palabra correcta sería el retiro de su actividad laboral habitual, hola, desvinculación laboral, mejor dicho que jubilación

 

Dr. FELIX UMANSKY. Profesor de Neurocirugía del Centro Médico Hadassah, Jerusalén, Israel.

Muy bueno Jorge. Interesante que cuando era estudiante de nuestra querida facultad había un Profesor de cirugía de nombre Galván. Alguna relación?

Gran parte de las relaciones entre nosotros y nuestros hijos depende de cómo los educamos. Cada relación personal de este tipo es un mundo especial y particular de cada familia. El Dr. Galván murió muy joven e incapacitado físicamente pero no mentalmente. A nuestra edad y jubilados la situación es diferente. También es diferente entre un cirujano y un clínico. Cuando yo dejé de operar a la edad de 79 años tuve la suerte de hacerlo por propia convicción a pesar de que mi hijo mayor me proponía hacerlo a los 70. En cierta manera los médicos que amamos nuestra profesión somos como una especie humana particular y diría casi fuera de serie. A pesar de no ser más activo en el quirófano todavía participo de la actividad de mi servicio ( del cual fui jefe 20 años), doy clases a los residentes y veo enfermos en la consulta que vienen a pedirme un asesoramiento. Todavía leo la nueva literatura y consulto con la IA. También acudo a congresos internacionales por lo menos una vez por año. Este mes voy a cumplir 83 pirulos y creo que mientras la salud lo permita hay que seguir ocupado con o sin consentimiento de nuestra querida familia.

Un abrazo y felicitaciones por tus interesantes editoriales.

 

VICTOR J. VILELA. Presidente de la Fundación Víctor J. Vilela.

Muy, muy buen artículo!!! Creo que podemos extrapolarlo claramente a infinidad de situaciones Me dio mucho placer leerlo!!

Gracias nuevamente!!

 

Dra. MARIA DEL CARMEN ZAMBRUNO. Abogada.

Después de escuchar tu editorial no pude dejar de sentirme identificada en muchas de las valoraciones contenidas en ella. Si bien mi hijo y yo compartimos otra profesión, también protagonizada situaciones similares. Especialmente en cuanto nos convertimos en hijos de nuestros hijos. Pero no podemos evitarlo así como tampoco podemos esquivar los retos que nos dan cuando no comparten nuestros comportamientos. Pero,  es la vida y debemos dar gracias a Dios por tenerlos a nuestro lado.

Una vez más tu editorial, EXCELENTE.

 

Dr. MARCO ZANINOVIC. Clínica Médica. Presidente de la Comuna de Sanford, Prov. De Santa Fe.

Qué título!

Me tocó experimentarlo, es muy duro!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario