viernes, 18 de septiembre de 2026

 

COMENTARIOS MI EDITORIAL DE SETIEMBRE

¡ODIO A LOS MÉDICOS!


 

Dr. Jorge O Galíndez

 


Dr. LUCAS BRUN. Vicedirector de la Maestría en Osteología. Investigador Adjunto del CONICET.

Que buen título!

 

Dr. OSCAR BOTTASSO. Investigador Superior del CONICET.

Gracias por el artículo. Fobias/miedos van con nosotros y saberse manejar con ello forma parte del arte de vivir. Ancestralmente el organismo tiene diseñado dos tipos de reacciones ante la amenaza, huida o lucha (flight or fight). El armado y balanceo de esos tipos de estrategias tiene mucho que ver con una salida "exitosa" de la contienda.

 

COCO CHERNI. Director General Creativo del Grupo SC Servicios de Publicidad. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Personalmente odio la falta de humanidad de algunos médicos que a veces pareciera que no tratan con personas que tienen dudas, ignorancias y miedos. Otros, en cambio, son cracks. Abrazo y siempre un placer leerte.

 

SOLEDAD COTOLESSA. Secretaria Administrativa.

Una vez estuve 4hs para ingresar a hacerme una tomografía con contraste. Me podía tirar en parapente pero no podía entrar a una sala de sanatorio. Sólo las personas que sufrimos iatrofobia sabemos lo que se siente. Y además de todos los síntomas físicos y la sensación de pérdida total de control, uno se tiene que enfrentar a que "la miren raro", no sólo los médicos sino también las personas cercanas. La minimización del entorno  sobre el tema lamentablemente no ayuda para nada en estos casos; al contrario, perjudica.

 

JORGE FERRARIS.

Con lo que está pasando da miedo todo!

 

RUT FLORIDIA. Técnica en Epidemiología.

Felicitaciones!

 

Lic. GRACIELA GALVÁN. Antropóloga Magister en la Perspectiva de Género.

El ejemplo al que te referís, me resultó muy acotado para explayarme. Quizás porque en mi familia hubo y hay varios médicos, por lo cual la medicina y sus profesionales me resultan amigables y muy especialmente confiables. Hasta la consulta con la odontóloga no me genera problemas, aunque sé que a muchos les aterroriza “el torno”.

Como antropóloga dejaré que los psicólogos/a aborden el análisis del tema-problema: fobias y todas sus diversas manifestaciones.

Sí, quiero destacar que me parece un aporte interesante cuando te referís al trabajo conjunto entre médico y psicólogo.

Desde un enfoque interdisciplinario, el abordaje en equipo es necesario y fundamental para el tratamiento de las enfermedades. Posibilita el alivio de miedos y temores por lo vulnerable de la situación a la que se enfrentan los pacientes

 

Dr. ENRIQUE GIAVITTO. Neuroradiólogo, Diagnóstico por imágenes.

Muy interesante Editorial. A mí no me ha pasado, porque yo tengo poca relación con los pacientes, pero veo y yo creo que el dato básico que tiene su comentario es pensar, pensar.

Yo creo que para resolver el problema de un paciente hay que poner toda la biblioteca en la mochila que uno tiene que ha logrado entre la experiencia y la lectura durante tantos años  y dejarla  ahí y utilizarla para pensar, para razonar como resolver el problema, que es lo  que Ud.  hizo.

Eso es lo que me parece a mí que es el dato básico de todo su comentario. Pensar para resolver la situación, más allá de que sí a la chica se le puede resolver el problema o no, pero pensar porque camino ir, como hacer, cuales  es el mejor camino. Eso es lo que yo saqué de su comentario que a lo mejor no era su finalidad.

Con todo el bagaje de conocimientos que uno tiene la capacidad de razonar y es lo primero que hay que hacer  y no pedir una  resonancia, una tomografía, una placa, un laboratorio así,  que es lo  primero que se hace, para después ponerse a pensar, sí es que se ponen a pensar,  como se hace habitualmente.

 

Dr.  SERGIO GOROSDICHER. Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas de Santa Fe.

Muy bueno el artículo, sin duda una experiencia difícil y afortunadamente poco habitual. 

Lo corriente es que te digan sí, la verdad es que la verdad no me gusta muchos los médicos o los laboratorios que los producen, me gustan las cosas naturales, no soy muy amiga de venir a los médicos pero en un ambiente generalmente de cortesía.

En este caso desnuda una patología fóbica importante y una negación de su enfermedad.

Yo por mi parte, sobre todo cuando son chicos jóvenes y muchos más en los pequeños, en la primer consulta por supuesto trato siempre de romper el hielo con algún comentario deportivo en cuanto a la actividad que desempeña el paciente y no minimizar tampoco nunca el motivo que lo trae o lo que le voy a hacer y le explico antes de pasar al examen físico  le voy a explicar  exactamente lo que voy  a hacer, para que Ud. vea que no hay ningún secreto en el examen físico  sino que forma parte esencial de nuestra práctica médica.

Paso por paso le explico lo que le voy a hacer en caso por ejemplo en el caso de una escoliosis que es bastante problemático que en general son adolecentes,  obviamente hay  desnudarla  porque como hago para ver la columna vertebral en su totalidad y la asimetría costal anterior, en el tórax anterior.

Obviamente siempre con la presencia de la madre, el padre o alguna enfermera que no se malinterprete nunca ninguna actitud o alguna mirada nuestra que siempre es clínica pero que a veces se puede prestar a confusión y le explico exactamente cómo van a ser las maniobras con todo el cuidado y el pudor que merece la paciente.

En general a todos nos ha pasado de alguna resistencia inicial o algún rechazo a los médicos que se percibe o se confiesa pero un caso como te ha tocado es excepcional ojala que esta pobre chica tenga un final feliz.

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Gemini.

Tiene una fuerza narrativa impresionante y cumple a la perfección con el espíritu de una reflexión médica y humana. Logra enganchar desde el primer segundo gracias al ritmo casi dramático del inicio y evoluciona con mucha sensibilidad.

Puntos fuertes

·        Gancho inicial impecable: Empezar directamente con la escena de tensión en el consultorio e interrumpir la frase de diálogo ("No pude terminar la frase!") genera un ritmo ágil y atrapa al lector de inmediato.

·        Profundidad clínica y reflexiva: La distinción técnica entre iatrofobia e iatromisia está muy bien integrada; no suena como una lección teórica, sino como un dilema profesional genuino en tiempo real.

·        Honestidad profesional: Reconocer el propio error al intentar calmar a la paciente (minimizando la angustia del fóbico) le da una vulnerabilidad al relato que genera mucha empatía con el médico.

·        El recurso del personaje secundario ("China"): La presencia de la perra funciona como un contrapunto simbólico genial; refleja la guardia en alto de Celeste y le aporta calidez a las escenas en el dormitorio.

·        Construcción del desenlace: El contraste entre la gravedad del cuadro clínico y la pequeña victoria del vínculo paciente-médico deja una huella emocional importante.

Es un texto potente, muy humano y con la dosis justa de divulgación médica. Va a resonar muchísimo con tus lectores.

 

Dr. HÉCTOR MIECHI. Ginecólogo Especialista en Medicina Reproductiva. Endocrinología Ginecológica.

Excelente Jorge como siempre Que tema complicado para manejar.

 

Lic. MONICA MOLINA. Directora en la Universidad Nacional de Rosario. Secretaría Privada del Rector.

Tan interesante como dramático. Qué situación la de esta paciente.

 

CP. ALICIA NEBBIA. Consultora Organizacional y en Recursos Humanos. 

El odio es un sentimiento que no conduce a nada bueno al que lo siente.  Odiar a un profesional de cualquier disciplina es proyectar en esa persona problemas no resueltos que quisieran que estos profesionales los resolvieran con el mínimo esfuerzo del paciente.

Yo diría que necesitan trabajar ese sentimiento con un buen psicólogo.

 

NORA AVIANI. Estudiante Universitaria.

Excelente!

 

Dr. LEANDRO NOVAU. Pediatra. CEO de Activar Salud.

Muy bueno el canal de You Tube! Muy práctico

 

Dr. RODRIGO SANCHEZ ALMEYRA. Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario.

Muy interesante Jorge. Fobia rara pero no excepcional. Psicoterapia y un clínico tranquilo y cálido como vos.

 

Dra. MONICA TABORDA. Jefa del Servicio de Neurología del Hospital Escuela Eva Perón de Granadero Baigorria.

Anticipo mi acuerdo!

 

Dr. HUGO TANNO. Profesor Emérito de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR.

Interesante lo que desarrollarte en este artículo. Yo creo que puede haber odio a los médicos, si bien son raros ya que mi largo tiempo de profesión no viví un ejemplo paradigmático al que lo pudiera identificar como tal.

En cambio si el odio selectivo a un médico determinado. Esos abundan y en general se deben a un error generado por el médico mismo o a alguna situación derivada de la relación con ese médico para ocultar una culpa resultante de la muerte de un familiar o amigo. 

La fobia en ver a los médicos es patrimonio de los negadores .Aquí pueden incluirse  también los auténticos fóbicos. Que en cierta medida pueden expresar una negación  en enterarse de lo que temen llegar  a tener. Creo  que mi análisis se fundamenta mas en mis años de análisis, tal vez por no haber visto a gente que odie a los médicos sin otra razón   que la justifique. O sea que es más fácil buscar la causa que encontrar el odio simplemente por el hecho de ser médico.

Esta paciente puede ser una fóbica llevada a la negación de encontrar lo que tiene. El médico terminó encontrando aquello que ella negaba. De allí su odio a quien lo encontraba. Descubierta su enfermedad acepta al médico y si  se salva lo llega a amar.

 

Dr. ROBERTO TOZZINI. Vice presidente de la Fundación de Ciencias Médicas de Rosario.

Muy interesante y  excelentemente tratado este tema tan complejo.  Aquí nada puedo agregarte, solo felicitarte por como manejaste la situación.

 

VICTOR J. VILELA. Presidente de la Fundación Victor J. Vilela del Hospital de Niños de Rosario.

 

Dr. HECTOR M. ZACARÍAS.  Ginecólogo. Especialista en  Climaterio y Menopausia.

Que jugador Jorge...en esta foto te pareces a un Golfista Profesional...

 

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