lunes, 22 de septiembre de 2025



EL FANTASMA DE LA MALA PRAXIS

El terror a la culpa, al desprestigio y a la ruina económica

La visión de los médicos 


Dr. Jorge O Galíndez*

 

"¿Estamos al día con el seguro de mala praxis?", preguntó consternado mi amigo y colega a su secretaria.

"Hace un año que dejó de pagarlo Doctor, ¿se acuerda que dijo que no tenía plata?", respondió Amalia sentada frente a la pared del consultorio repleta de distinciones, títulos y fotos de congresos que él siempre exhibía con orgullo.

En sus manos sostenía una notificación judicial que con solo leer su primer párrafo presagiaba un rotundo cambio a su vida. En los autos caratulados… vengo a iniciar una acción por posible mala praxis médica en relación a los hechos que ha continuación expongo…

Con los ojos clavados en el nombre del demandante, apoyó los codos sobre el escritorio, se tomó la cabeza y balbuceó “¡Yo sabía…!"

Era solo el comienzo.

Temía que lo esperaran años de inquietud, desasosiego, miradas furtivas e interrogantes y un largo padecimiento que incluiría el transitar por estudios jurídicos y Tribunales abrumado por la culpa aún en la certeza de su inocencia.


Dejemos por un momento el caso de nuestro amigo, al cual volveremos más adelante y veamos el tema en su compleja globalidad.

El "fantasma de la mala praxis" es un tema recurrente en las conversaciones entre los médicos ya que  nos afecta a todos transversalmente, tanto a los jóvenes profesionales como a destacados expertos  claro que, con mayor énfasis, en especialidades claves donde el temor a ser demandados en el ejercicio de la profesión es aún mayor.

Sí  bien no hay estadísticas oficiales, según estimaciones de distintas asociaciones médicas consultadas, este tipo de situaciones la han vivido a lo largo de su carrera entre un 10 y 20 % del total de los médicos en nuestro país.

Una primera manera de tratar de entender lo que nos pasa es aceptar nuestra injustificable ignorancia sobre cuáles son las leyes y regulaciones que nos ponen bajo la lupa de la justicia.

Los que han pasado por esos momentos relatan que cuando se desata la tormenta aparecen amenazantes en sus vidas el Código Civil y Comercial, las leyes que protegen los Derechos del Paciente y lo que es peor la posibilidad de una denuncia  penal prevista en la Ley 17.132 que pueden incluso llevarnos a prisión.



En apoyo de  estos dichos se han escrito numerosos trabajos científicos entre los que destaco una investigación que realizaron Bourne, T y cols en 2018. The impact of complaints procedures and malpractice litigation on doctors’ psychological wellbeing: A systematic review,** publicada en la revista European Psychiatry donde se confirma que el miedo a ser demandados genera altos niveles de stress, ansiedad, angustia y depresión por la sola percepción del riesgo legal y demuestra además, en forma complementaria, que este miedo afecta y demora la toma de decisiones médicas con el consiguiente perjuicio para los pacientes.

No quiero dejar pasar por alto el caso por todos conocidos y de gran repercusión nacional, como fue la muerte de la periodista Débora Pérez Volpin, que falleció durante un estudio endoscópico provocando en los especialistas un terror a continuar este tipo de estudios, generalmente de riesgo muy bajo, por temor no solo a la demanda sino al linchamiento social que recibieron sus colegas que, como sabemos, muchas veces es peor que la pena impuesta por la misma ley. La paranoia fue tal que en ese momento se produjeron cancelaciones masivas debidas no solo a las precauciones exageradas de los  equipos profesionales, sino también al de los propios pacientes que dudaban en realizarlos comprometiendo a sabiendas su propia salud.



De todas estas desagradables experiencias también es justo reconocer que ejercer la medicina con ese “temor” también ha contribuido a mejorar nuestro trabajo.

Sin dudas, acostumbrarnos a seguir protocolos preestablecidos, cumplir con las guías de las buenas prácticas, priorizando la evidencia científica ha contribuido no solo a mejorar la calidad de la atención sino a protegernos de eventuales reclamos.

Ajustarnos estrictamente a todos los requisitos previstos en la Ley 26.529 sobre el Consentimiento Informado nos permite que, tras la explicación exhaustiva de los riesgos y beneficios de una practica médica con los pacientes y sus familiares,  se compartan las responsabilidades con ellos lo que lo convierte es una herramienta muy poderosa para nuestra defensa.



El ser más cuidadosos al completar historias clínicas, registrando cada paso del proceso diagnóstico y terapéutico no sólo nos protege legalmente sino que, al mejorar la trazabilidad de nuestras acciones, mejora y hacen más entendibles nuestras decisiones a ojos no entrenados, por ejemplo de los abogados. 

Sí adoptamos esa rutina tendremos sólidas herramientas de defensa que nos ayudarán en caso de demandas con finales inciertos. No debemos confiarnos en los dichos que aseguran que en nuestro país la mayoría de los casos se resuelven favorablemente, extra o judicialmente, a favor de los médicos, ya que no siempre es así y que cuando se prueba que no han sido cumplidas recaen severas responsabilidades civiles y hasta penales con las consecuencias que son facilmente imaginables.

Y bien vale enfatizar y capitalizar la experiencia de todos aquellos que han debido pasar por ese calvario  que coinciden es que el deambular una y mil veces por tribunales y estudios jurídicos, la lucha con la culpa o la certeza de ser inocentes pero sintiendo el  señalamiento permanentemente, les han producido  profundas alteraciones, que no pocas veces son irreversibles, afectando no sólo su vida profesional y psíquica sino con alto impacto familiar y afectivo.

Hace unos días, mientras realizaba un trámite en la Mutual de la Asociación Médica me encontré con mi amigo que estaba también esperando a ser atendido.



Curioso, le pregunté. ¿Cómo  sigue el caso de aquella denuncia? 

Con cierta tristeza en sus ojos me contestó en voz baja: “Mirá, no tenían pruebas concretas y yo estaba seguro de haber hecho las cosas bien, pero con toda la bronca le terminé haciendo caso a mi  abogado y llegué a un arreglo extrajudicial que me salió carísimo. Como mis viejos me ayudaron a pagarlo, pude evitarme  el calvario  y la odisea que me esperaban sí llegábamos a un juicio".

Se quedó en silencio unos segundos y de pronto envalentonado, me dijo:

“¿Te acordás de Julito?”

Sí, respondí sonriendo, ¿el hijo del fiscal que jugaba al futbol con nosotros, no?



“El mismo. Ese sí que la tiene clara! ¿Sabés que me dijo"?

"Despréndete de todo lo que tengas, pásaselo a tu familia y los “bogas” no te joden más!"

"Le hice caso, hoy lo único que tengo a mi nombre es el carnet de socio de Central Córdoba".

 

*Médico. Escribe hace ocho años textos que publica regularmente en su jorgeogalindez.blogspot.com . Autor de  libros, “Ya no es tan grave”, la historia de los médicos que enfrentamos al sida y “Mientras el mundo se transforma” Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo. Es médico distinguido de la ciudad de Rosario, Argentina.

** https://bmjopen.bmj.com/content/5/1/e006687


sábado, 13 de septiembre de 2025

 

 

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL

A LOS MÉDICOS LO ÚNICO QUE LES IMPORTA ES LA PLATA

La ambivalencia social sobre el trabajo médico

 

 

Dr. Jorge O. Galíndez*

 

Abaca, Helio. (Periodista)

Hola JORGE: Me encantó TU editorial seguí haciendo docencia para esta ciudad de Pobres Corazones (Fito). Un gran abrazo.

PD: Tendrías que tratar de ingresar en los medios nacionales (INFOBAE). Tus publicaciones son muy valiosas y estas consideraciones son totalmente objetivas.

 

Arias,  Pablo. (Director de la Escuela de Medicina-Facultad de Ciencias Médicas UNR)

Muchas gracias, Jorge.... Un tema de mucha relevancia!!!


Bottasso, Oscar (Médico Investigador del CONICET)

Felicitaciones Jorge, el título me arrancó una risada, viene muy bien para esta mañana de jueves. Será muy recibido!

 

Campodónico, Martín.(Associate Director, Site & Patient Networks en IQVIA)

Me sorprendió un párrafo…. “Quienes conocen en profundidad a los médicos saben que para la mayoría de nosotros la verdadera meta  no es el éxito económico sino lograr, cosa nada sencilla, el reconocimiento de nuestros pares. Sin esta premisa todo logro económico por más importante que sea es insuficiente y nunca  alcanzará para cubrir esa tremenda insatisfacción de no  haber logrado el respeto de nuestros colegas” La verdad, no lo sabía. Como Bioquímico no podría decir que mi meta es el reconocimiento de mis pares pero, si vos lo decís respecto al los médicos, te creo. Quizás la palabra no era reconocimiento, sino respeto.

 

Bonis, Daniel, (Periodista)

Jorge, muy bueno!

 

Ciccarelli, Ricardo. (Director del Sanatorio Plaza)

Cuando el médico controla la enfermedad es un Dios, cuando cobra es Satanás. Para la sociedad el médico es un benefactor, un apóstol de la medicina que debe ofrendar su vida a la misma.  No imagina que es un ser humano tal como ellos y sujeto a las mismas necesidades y apetencias. Es un par y como tal tiene el derecho de cobrar por lo que realiza.

 

Diez, Tomás. (Director Médico del Grupo Oroño)

Hola Jorge, leeré tu blog, justamente ayer, tuve un día terrible por este tema. Pero lo tremendo, que las discusiones se basaban en débitos de 200 mil $, en profesionales que facturan 18 millones..... Algunos colegas están alejados de la realidad y como vos bien decís tenemos sueldos en hospitales públicos de 800.000$.

 

Fay, Oscar. (Presidente de la Academia Provincial de Ciencias Médicas)

Me parece bien que refresques una de las facetas más discutidas de la Salud como bien común. No solo por su importancia, sino también por su gigantesca evolución tecnológica, que  demanda muchas inversiones, a veces inalcanzables, que más bien aparecen como consecuencias de 'poder económico, que como aporte de la investigación, las ciencias y el conocimiento.

Es un tema que es imprescindible discutirlo desde todas las aristas que lo componen, para no caer en una burda y dañina tecnocracia, que tanto daño ha causado y causa al mundo, especialmente en países como los nuestros. Saludos Jorge.

Podes publicar mi opinión. Gracias.


Gabo, Alvarez Gabriel. (Periodista)

Título liviano Doctor! Agradecidos los colegas. Muy bueno.

 

Galván, Graciela. (Antropóloga)

Hola Jorge, leí tu nota. Muy buena. Justo ayer fui a hacer controles rutina ginecológica desde la obra social UNR Cobran un extra... Con nueva designación. (Valor ético) Está este factor (creo yo)  entrampes privados que pauperizan el trabajo de los médicos.

 

Giacosa, Germán. (Presidente del Círculo Médico de Rosario)

Hola Jorge!! Muy bueno el editorial!

He escuchado decir de gente con muy buena posición económica (pero que tienen Iapos) “…ese médico es comerciante porque me cobró un plus en la consulta..”

Y mi respuesta , algo indignado,  fue contestar con otra pregunta ”.. y tu marido de qué vive?..de cobrarle a los demás..los médicos tienen el mismo derecho que vos y tu marido: tener buenos ingresos y vivir tan bien cómo vos”

Creo también y esto es una idea mía, que el desarrollo de las Obras Sociales y prepagas generaron ambas una cultura de TODO ES GRATIS. En las primeras los sindicatos se ocuparon de generar una cultura de que “está todo cubierto” y en las segundas las Áreas Comerciales en esa competencia descarnada entre prepagas, para vender más, prometían la cobertura total y absoluta y el mejor ejemplo es AVALIAN y OSDE que cubren totalmente una cirugía estética a las mujeres( mamás , párpados, dermo, etc).

Puedo agregar un dato q escuché hace años en una Conferencia de Economía de la Salud y que apoya mi idea de que es un tema cultural. En una encuesta realizada en países de orden socialista y capitalista en Europa, Latinoamérica y en EEUU todos los encuestados sabían el precio de una cena, un auto una peluquería, un pasaje pero además el precio de una colonoscopia, consulta, mamografía y un laboratorio. En Argentina los encuestados también conocían los valores de peluquería, pasaje auto y cena pero NO tenían idea el costo de cualquier prestación. Es decir no le dan valor.

Bueno, perdón si me extendí.

De este comentario excluyo a pobres y gente con problemas económicos o sin trabajo. Para ellos de mi parte brindo mi atención sin honorarios.

Fuerte abrazo!!

 

López Díaz, Gladys.

Totalmente injusto.

 

Maradona, Eduardo. (Presidente de la Federación Gremial de Comercio e Industria)

Muyyy bueno! Es una gran verdad lo que decís.

 

Martínez Amézaga, Ignacio. (Médico Clínico)

Muy bueno doc.

 

Miechi Héctor. (Médico Ginecólogo)

Muy bueno Jorge y tan real.

 

Mica. (Periodista)

Gracias! muy cómico el final ja,ja pero creo que no importaría que les importara la plata sí a la par se formaran como corresponde porque la verdad que cada vez estamos peor desde mi punto de vista

Me atrevo a compartirlo con Ud. porque me envió su editorial.

 

Montero, Leonor. (Médica Pediatra)

Totalmente real.

 

Muniagurria, Alberto. (Presidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario)

Tocas temas que es bueno que se hable.

 

Nebbia, Alicia. (Dra. Contadora Pública Nacional)

Muy bueno tu editorial!!! Todos los profesionales debieran ganar muy bien porque la carrera dura toda la vida! Y si son muy buenos profesionales es casi seguro que sacrificaron muchos aspectos de sus vidas para lograrlo!!!

 

Novau,  Leandro. (Director Médico de Activar Salud)

Muy bueno. ¿En qué quedamos?

 

Petroni, Gustavo (Director Médico del Grupo Gamma)

Muy interesante!

 

Pilzicoff, Susana.

Perdón pero no ve el sacrificio que hace el médico? Hemos llegado a una degradación total y en todo sentido… Para mí los Médicos son lo más y se merecen mucho respeto y dinero.

 

Reinaldi, Néstor. (Odontólogo)

Epa que título Dr!! Será para tanto jeje!!

 

Reynaldo, Luis Aníbal. (Médico Geriatra)

Excelente Jorge, como siempre.

 

Rodríguez, María Soledad. (Secretaria de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario)

Qué lindo título!!!!

 

Sanchez Almeyra, Rodrigo. (Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios)

Excelente tema Jorge y muy bien enfocado. Seguí con ese empuje.

 

Scarabelli, Graciela. (Médica Pediatra)

Muy bueno. Lamentablemente cierto.

 

Tanno, Hugo. (Médico Gastroenterólogo)

Adhiero totalmente a lo que escribiste no lo pudiste hacer mejor, fantástico, te felicito!

 

Torrano, Juan Pablo. (Médico Traumatólogo)

Estimado Jorge, como siempre, muy interesante y oportuno tu reflexión. Quisiera compartir mi opinión. Para ello voy arbitrariamente a dividir la "historia médica" reciente en 3 etapas. Vos sos de la generación de mi padre así, que vas a entender bien esta división. En el grupo 1 pongo a la generación de médicos anterior a la de vos y mi padre, o sea sus profesores. Esa generación estaba compuesta mayormente por personas con dinero "de familia" que si bien cobraban por su actividad, lo hacían por hobby más que por necesidad económica. Para esa generación claramente el objetivo principal era el reconocimiento de sus pares y tuvieron en general una prolífica actividad docente y científica. En el segundo grupo se encuentra la generación a la que pertenecen mi padre y vos. Ustedes empezaron su actividad profesional aprendiendo y viendo a sus profesores. La diferencia es que la mayoría de ustedes no venía de familias de dinero, sino de familias laburantes, muchos siendo el primer universitario de la familia como el caso de mi padre. La mayoría de ustedes, si bien mamaron cierto desinterés por el dinero, poniendo siempre por delante el desarrollo profesional y científico y el bienestar del paciente (esto último aclaro está en todas las generaciones que incluyo en esta reflexión), sus ingresos personales derivaron en mayor parte o en su totalidad del ejercicio profesional. Por eso siempre estuvieron tan expuestos a los vaivenes económicos o a los quebrantos de los financiadores. En la generación de ustedes todavía persiste un alto grado de idealismo o romanticismo sobre el ejercicio profesional de la medicina. De todas formas, llegando al final de su extraordinario y fecundo camino profesional, se dan cuenta de que la medicina NUNCA les retribuyó económicamente el enorme esfuerzo empeñado (salvo, tal vez, los primeros años donde todavía el sistema no estaba tan podrido). La tercer generación, que sería la mía para abajo (tengo 50 años), ya vivimos siempre en crisis. El idealismo romántico nos fue arrancado ya en la residencia (donde hubo colegas míos trabajando 12 horas diarias con dedicación exclusiva por $0 durante 4 años) ante el desinterés de colegas y la complicidad del Colegio de Médicos. Luego, total falta de meritocracia (todo es igual, nada es mejor), trabajos precarios, someter a colegas ya especialistas a seguir siendo mano de obra barata, obras sociales que hacen quebrantos y cuando uno le facturó $1000 le pagan $600 unilateralmente (IAPOS), etcétera. Las instituciones privadas han anulado el trabajo en equipo ya que les conviene la división y de esa forma seguir manteniendo esta precaria rueda girando a costa del bolsillo del médico, ese gil que estudió 6 años en la facultad, después hizo 4 años de residencia, en muchos casos (como el mío) hay que sumarle otros 2 años de súper especialización y tal vez beca al exterior (a pasar hambre porque las becas cubren pobremente el hospedaje) para después volver y ganar menos que el que conduce el camión de recolección de residuos. Hoy, la mayoría de los médicos en ejercicio, no ganan lo suficiente para formarse. En traumatología, uno de los cursos mas reconocidos de osteosíntesis sale 1500 dólares. Totalmente privativo para el 90% de los traumatólogos jóvenes que ejercen en Rosario. Esto ha llevado a la precarización de la medicina. Hoy, lamentablemente, veo cada vez más cantidad de errores médicos y que son cada vez más graves. Falta de interés, falta de estudio, falta de motivación y falta de dinero hacen un combo que está cada vez más cerca de explotar. Yo elegí medicina porque me gusta, pero vivo de mi profesión. Yo creo igual que Favaloro, que el único privilegiado debe ser el paciente, pero mi "negocio", mi "kiosco" es la medicina. Y no busco la aceptación ni reconocimiento de ningún colega, sólo de mis pacientes. Pero lo que ganamos la mayoría de los médicos es una miseria, porque no está en sintonía ni con nuestros años de formación ni con la responsabilidad que cargamos ante cada ser humano que se nos presenta en nuestro consultorio. El mundo lamentablemente tiene una mentalidad adolescente, y esto lo digo porque la salud, y esto es una opinión personal, no puede ser un derecho colectivo, porque el estado no puede obligar a nadie a ir al médico o a someterse a un tratamiento, es un derecho individual que uno puede ejercer o no. Eso es uno de los tantos mamarrachos que incorporaron en la payasesca reforma de 1994 que solo buscaba en el fondo la re elección de Menem. Si el estado debe asegurar que haya acceso al cuidado de la salud para aquel que no puede costearlo. No estoy de acuerdo con el sistema Americano. Pero tampoco puede garantizarse la salud a costa de nuestro pellejo. Los médicos somos profesionales, tal vez los que más tiempo estudiamos de todas las profesiones, y por lo tanto debemos ganar en consecuencia. No puede ser que abogados que trabajan para el Ministerio de Justicia ganen 10 veces más que los médicos que trabajamos en el Ministerio de Salud. Lo que debiera saber esa mujer, es que por pensar esa estupidez de que los médicos la tenemos que atender por "un plástico" (carnet de obra social), en no muchos años, tal vez no ella, pero sus hijos y nietos pudieran terminar sin tener los cuidados médicos necesarios o por falta de médicos o porque los mismos tengan un nivel profesional paupérrimo. Creo que los médicos, de una vez por todas, debiéramos preocuparnos un poco más por la plata, porque estoy de acuerdo que no hace a la felicidad, pero que ayuda, ayuda. Abrazo a todos.

 

Tozzini, Roberto. (Vice Presidente de la Fundación Ciencias Médicas de Rosario)

Como siempre, muy interesante tus editoriales con la ambivalencia de si no es caro no es bueno y de si es muy caro, roba la plata. Ambas concepciones son falsas pero también pesa el concepto socialista sobre la salud gratuita como derecho universal. Por último está el tema de participación de honorarios a lo que siempre me he opuesto devolviendo la plata a los que no me conocen. En fin, tema por demás complicado y te diría que en nuestro país, con honorarios miserables, sin solución.

 

Tranier, Martín (Director General de Centro Educativo Latinoamericano)

Estimado Jorge, leí tu editorial y el "en qué quedamos?" me dejó en la cuerda floja! Gracias! La Sra. de la cena promueve al dr cureta..

 

Villaggi, Javier (Médico Cirujano)

Cuanta verdad Jorge. Excelente.

 

*Médico. Escribe desde hace ocho años textos que publica regularmente en su jorgeogalindez.blogspot.com Es autor de dos  libros, “Ya no es tan grave”, la historia de los médicos que enfrentamos al sida y “Mientras el mundo se transforma” Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo. Docente e investigador. Reconocido por su trayectoria y humanidad. Es médico distinguido de la ciudad de Rosario, Argentina.

miércoles, 27 de agosto de 2025

 

“A LOS MEDICOS LO UNICO QUE LES IMPORTA ES LA PLATA”

La ambivalencia social respecto al trabajo medico

 

Dr. Jorge Galíndez*

 

 “No me vas a negar que hay muchos médicos que son unos comerciantes y que cobran lo que quieren”

La frase dicha con cierta indignación provino de  una elegante señora de mediana edad que compartía casualmente nuestra mesa en un evento social durante una distendida conversación que giraba sobre temas varios, entre ellos, las infaltables alusiones, cuando hay un médico presente, a historias y experiencias sobre enfermedades padecidas y las infaltables consultas gratuitas.



Mientras observaba con curiosidad su elegante vestido pensé en contestar, pero preferí no hacerlo para no cambiar el  grato ambiente que estábamos disfrutando. Por otra parte no valía la pena perder el tiempo ya que es una frase que suele ser dicha por quienes la sostienen como una verdad indiscutida y no muestran demasiado interés en analizar el tema a fondo como sí lo vamos a hacer ahora.

Veamos,

¿Está bien o está mal ganar dinero con la profesión? ¿Es eso lo único que nos importa?

Quienes conocen en profundidad a los médicos saben que para la mayoría de nosotros la verdadera meta  no es el éxito económico sino lograr, cosa nada sencilla, el reconocimiento de nuestros pares. Sin esta premisa todo logro económico por más importante que sea es insuficiente y nunca  alcanzará para cubrir esa tremenda insatisfacción de no  haber logrado el respeto de nuestros colegas.



Por supuesto también tenemos otras aspiraciones más tangibles. Una buena educación para nuestros hijos,  lograr la ansiada movilidad  social ascendente,  tener una casa propia, un lindo auto, unas buenas vacaciones y sí se puede, generar algunos ahorros para los tiempos por venir.

El riesgo permanente a lo que estamos sometidos es la frecuente comparación con figuras icónicas como la del Dr. Favaloro, que impone una vara demasiado alta para la mayoría de nosotros remitiéndonos a ser custodios de los valores éticos, de un  legado de altruismo, vocación y desinteresada   dedicación. 



A esta  apreciación  se  suma el antecedente de que la salud es un derecho universal garantizado por la Constitución y que custodiarla en un deber indelegable del estado. Como consecuencia pagar por ella genera una sensación de no correspondencia especialmente en un contexto donde aquel que es atendido en el  sector público la recibe gratuitamente.



¿Y,  porque no decirlo? Existe una creciente subvaloración del trabajo médico atento a que brinda un servicio que en la mayoría de las veces se torna intangible.



Pero, hay más, no solo son los estereotipos y el sesgo cultural sino que claramente  se suman visiones políticas respecto a cuánto ganan los médicos.

Para aquellos  de tradiciones más de tipo socialista, un médico que gana mucho dinero es percibido con escepticismo, crítica, asociado a priorizar el lucro sobre el bienestar de sus pacientes y que se beneficia de “las desigualdades del sistema”.



Como consecuencia de todo lo expresado, se puede entender porque a muchos les molesta y duele pagar por nuestros servicios.

Por el contrario, un pensamiento más liberal valora el éxito económico y sí un médico gana mucho dinero se lo ve como un profesional exitoso, dedicado y competente.

¿Quién no conoce a colegas que emigraron, ganaron fama, cumplieron el “American Dream” y son valorados y recibidos con honores cuando nos visitan?



A mi manera de ver en nuestro país los médicos que ganan mucho dinero, son vistos de forma claramente ambivalente.

Por un lado, sí  lograron combinar éxito económico con prestigio profesional,  justifica que tengan buenos ingresos ya que  se les reconoce que enfrentaron años de formación, sacrificio  y alta responsabilidad, pero en otros casos, generan recelo y desconfianza sobre todo si, por ejemplo, se percibe que solo atienden a pacientes que pueden pagarles costosos honorarios.



Volviendo a la grata cena, en la misma mesa unos minutos después otra  elegante señora muy animada contaba a los ocasionales escuchas, “Inés, mi amiga, tiene un hijo que hace cinco años que se recibió de médico y vive haciendo guardias arriba de una ambulancia, alquila un departamentito y sí no fuera por la ayuda de padres no llega ni a fin de mes” y agregó, “yo le dije a Inés, decile a tu hijo que se dedique a la cirugía estética  que así se va a llenar de plata!”

¿En qué quedamos?

 

*Médico. Escribe hace ocho años textos que publica regularmente en su jorgeogalindez.blogspot.com . Autor de  libros, “Ya no es tan grave”, la historia de los médicos que enfrentamos al sida y “Mientras el mundo se transforma” Reflexiones sobre Medicina, Ciencia y Liderazgo. Es médico distinguido de la ciudad de Rosario, Argentina.

 

 

lunes, 11 de agosto de 2025

 

 

 

COMENTARIOS DE MI EDITORIAL

La futura ciudad autónoma de Rosario.

Superando desafíos que parecen imposibles

Agosto 2025.

 

 

*Dr. Jorge O Galíndez

 

Abaca, Helio.(periodista)

Excelente Jorge, gran abrazo

 

Bottasso, Oscar. (Investigador del CONICET)

La propuesta es interesante y superadora. Articular público y privado tiene lógicas disimiles no siempre de la lógica racionalista. Gracias Jorge un muy buen aporte.

 

Cabanillas, Juan Manuel. (Empresario)

Muy bueno pensar a futuro este tema. Hay cosas que no me cierran. Está la sociedad de beneficencia  de Rosario en el hospital provincial de calle Alem que es la dueña del hospital pero lo maneja la provincia. El hospital tiene sectores en buen estado Pero también  muchas carencias. La sociedad tiene plata para hacer obras y aportes de distintos elementos y los que manejan un drama para autorizar y en muchos casos  dicen q se van a ocupar ellos cosa q no hacen. De locos. Si mi madre está en la sociedad y se vuelve loca, les piden cosas, se las pueden dar y no las dejan.

 

Carroli, Guillermo. (Médico Investigador)

Lamentablemente para tener autonomía hay que tener autonomía económica y Rosario es una ciudad con pocos recursos. Acuerdo en que la salud de la ciudad es de regular para abajo. Rosario se hunde por falta de infraestructura. No existe la evaluación ni la planificación en salud pública. Cuando quieras hablamos al respecto. Estuvimos trabajando con hospitales de CABA y la salud pública no funciona como la venden. Tampoco hay evaluación crítica y planificación.

 

Cicarelli, Ricardo. (Director Sanatorio Plaza)

Interesante. La integración de lo público y lo privada es posible si hay voluntad de cambio elevaría el nivel profesional y mejoraría sustancialmente la calidad prestacional. Buena idea Jorge de plantar la idea.

 

Dellara, Sandra. (Dra. en Ciencias Sociales)

Sumamente lucido tu análisis.

 

Enz, Gustavo. (Abogado)

Excelentes tus reflexiones sobre la coordinación en salud, ciudad-provincia.

Sería útil hacérselas llegar a los convencionales para que, por ahí, un frase se cuele en la nueva constitución.

.......

Estuve con tu hermano en un asado. Gratos recuerdos juntos!!

 

Fay, Oscar. (Pte de la Academia Provincial de Ciencias Médicas de  Sta. Fe).

Si, es un tema que hemos debatimos desde cuando se formó  el COFESA, única estructura que formó  "el proceso" y sobrevivió en la democracia. En aquellos años Capital Federal integró ese Consejo, con los Ministros de Salud de las prov. xq era la "única municipalidad del país que tenia asistencia médica social del Estado". Siendo Rosario, la otra ciudad que cubría servicio de Salud con sus recursos propios, es decir con los impuestos que los rosarinos pagamos se cubre el gasto en Salud, Santa Fe Provincia no le otorga presupuesto para Salud a Rosario o es  ínfimo comparativamente con el resto de la prov. Hemos hecho infinidad de gestiones y presentaciones en la legislatura Nacional, a la cual pertenece COFESA, para poder poner nuestros esfuerzos y tareas a nivel Nacional,  con el resultado que Jorge plantea. Otro ejemplo de presencia del antifederalismos de los gobiernos de turno...UNO MAS!!!

 

Ferrari, Jorge. (Periodista)

Qué buena hipótesis!!! Con semejante nivel de dirigencia política todo puede ser...

 

Miechi, Héctor. (Ginecólogo Obstetra)

Excelente, Jorge.

 

Nebbia, Alicia. (Contadora- Empresaria)

Excelente este editorial como los anteriores!!!! Gracias. La investigación continúa y la escritura serán tus grandes compañeras en esta etapa de tu vida. Adelante y con fe!!!

 

Novau, Leandro. (Médico Pediatra. Infectólogo)

Ciudad autónoma? Como siempre. No les importa. Yo me calenté cuando rechazaron antes de empezar la unicameral. Ahí ya te das cuenta los intereses cuáles son.

 

Torné, Julio. (Empresario CEO de Punto Biz)

Gran tema el que planteas.  Presentaste algún proyecto para la reforma constitucional?

 

Tozzini, Roberto. (Vice Pte de la Fundación de Ciencias Médicas de Rosario)

Aquí Jorge tengo que felicitarte por la lucidez de tus propuestas sin aportarte nada. Planteas bien que se necesita claridad en los traspasos, quien paga, que va aportar la Pcia en alta complejidad y la siempre discutida integración con la desarrollada medicina privada. Es decir un verdadero plan y no improvisaciones electorales. Salir como dices del mar de mediocridad.

 

Tranier, Martín. (Director Gral del Centro Educativo Latinoamericano)

Gracias Jorge, una unidad posible sería una ética generosa, indispensable

 

Tununetti, Alberto. (Pte del Colegio de Médicos 2da. Circunscripción)

Que buena noticia!!

 

*Médico.